martes, febrero 21, 2006

Disculpa pública

Es ésta una triste ocasión. Debido a unos comentarios que hice en persona a alguien, ese alguien sintió que lo más adecuado era borrar sus comments del post anterior.

No diré qué fue lo que le dije a aquella persona pues son cosas personales que quizá ni siquiera ella comprende (porque, debo aceptarlo, no quise explicarle).

Sólo escribo esto para disculparme con ella y decirle que es completamente libre de escribir lo que quiera aquí (ése fue el punto de mi post anterior y es una de las razones por las que me disculpo). Cualquier reacción que eso cause en mí es algo que YO debo arreglar, porque son reacciones irracionales (es por ello que nunca las menciono).

Ahorita ya es demasiado tarde para recuperar los Comentarios borrados...



-No cabe duda de que a veces soy bien nena...

miércoles, febrero 08, 2006

"La importancia de los Comments"

Respondiendo a la pregunta que me planteé hace mucho, justo cuando comencé a escribir este pedacito de cielo (LO ES!!) y que para evitarle la tremenda fatiga de buscar de qué diablos hablo planteo de nuevo "Por qué hace esto la gente?", digo que la gente hace esto por una extraña necesidad de comunicarnos que tenemos todos. Ahora bien, por qué diablos preferir esto a la plática 1 a 1 con la gente? No puedo responder a esto en general, sin embargo, para mí la maldita diferencia es que cuando estoy 1 a 1 con alguien, estas narraciones, además de no salirme tan naturalmente (problema mental en el que estoy trabajando para resolver), parecen irrelevantes. No se me ocurre siquiera mencionarlas y cuando se me ocurre están tan fuera de tópico que me es imposible narrarlas.

En cuanto al título de este post, en particular a las comillas -que a diferencia de las vendedoras del centro que creen que las comillas enfatizan ciertas palabras como "Gratis" o "Gracias" o cualquier cosa que escriban y que es ligerisisisisísimamente menos irrelevante que todo lo demás que dicen, han dicho y dirán en todas sus miserables vidas (las cuales serían menos miserables si alguien les abriera la mente a otras formas de énfasis... como las MAYÚSCULAS (de seguro esto se nota más en todo el párrafo que, incluso, las dobles comillas que puse más adelante)...) y lejos de enfatizar, lo que hacen en mi cabeza es darle retorcidos significados a las cosas, como que un " "pase usted" " no habla de atravesar las puertas del lugar...- , aclaro que lejos de tratar de dar más importancia a lo que escribo (sería absurdo intentarlo, pues es lo más relevante que existe, con la obvia excepción de mi presencia y lo que será mi comida en un futuro), las pongo para recordar, o más bien informar, que esa frase fue escrita (quizá no con esas mismas palabras, pero me da pereza buscar bien) en otros dos blogs con anterioridad, uno de Gerardo Galaz, compañero físico, y otro de Mónica Galaz, hermana de comañero físico.

Cuál es, entonces, la importancia de los comments? La gente los ve como... er... comentarios, jaja, que se hacen al texto principal y que deben estar relacionados con éste y ser de cierta relevancia. Eso es totalmente falso! Bueno... no totalmente, sólo parcialmente. Si bien algunos comments se hacen con la sub-función de discutir sobre algún tema del Post original, la verdadera y más importante función de los comments es hacerle ver al imbécil que escribe el blog (o yo, en su defecto) que éste está siendo leído y disfrutado por la gente.

Una amiga en alguna ocasión me dijo, cuando le pedí que pusiera un comment (o le pregunté por qué no lo hacía... no recuerdo), que no lo hacía porque no sentía que tuviera nada interesante que decir... incluso comparó el grado de interesantez (por supuesto, jaja) de sus comments con el grado de los de Galaz, el compañero físico cuya hermana bla bla bla, diciendo que los suyos (de mi amiga) no eran tan interesantes y otras cosas. Esto es un reflejo de la... mmm... missconception (estúpido inglés y sus palabras compuestas que suenan tan bien...), o sea, erronea concepción, de lo que un comment es!

Por otro lado, algunos sienten que tienen algo que comentar pero piensan que sería mejor comentarlo en persona así que esperan a ver al maravilloso escritor (o en su defecto, cualquier animal que no sea yo) para hacer comentarios. Pues NO (qué pereza explicar bien esto...)!!

En fin... todo esto para decir que si leen esto, dejen comments al menos para saber que alguien lo está leyendo y disfrutando. Un "jajaja" es suficiente! O un "Eres un idiota" o cualquier otra cosa, porque es realmente desmotivante ver que mi último post, en el cual gasté horas de mi valiosísimo tiempo (ajá... horas... seeh... valioso...), tiene tan solo 5 posts!

Si gozan de lo que escribo, déjenme gozar al saber que lo gozan (o, aunque no lo gocen, que lo leen). De otra manera, yo no gozaré porque no sé que gozan y, por lo tanto, dejaré de escribir haciendo así que dejen de gozar.

viernes, diciembre 30, 2005

Del black-out y otros malestares.

El hotel era, entonces, lo suficientemente bueno para nosotros. Estaba cómodo, limpio y bastante agradable. En particular me agradó el hecho de que si necesitábamos a alguien y no sabíamos en qué cuarto estaba simplemente salíamos al área común y gritábamos el nombre. Era, por ello, muy común oír voces gritando durante todo el día cosas como "Ulises!!" -Qué?! - Dónde estás? - Acá arriba! -Cáele! -Dónde estás? -Acá abajo!... Digamos que la clara comunicación no es el fuerte de los físicos... Algo más propio de los físicos sería:


-Ulises!
-Qué?!
-Cuál es tu posición?!
-En qué sistema de referencias y coordenadas?
-Coordenadas polares esféricas con orígen en mi pezón izquierdo, a velocidad relativa constante, como caso particular cuando la velocidad es cero!
-...

O bien,
-Ulises!
-Qué?!
-Cuál es tu posición?
-No tengo idea, pero mi momento es EXACTAMENTE h/pi!
-...


Aunque la peor definitivamente sería:
-Ulises!
-Qué?!
-Cuál es tu posición?!
-Mi posición y momento no están definidos por sí solos, pero te puedo dar la posición y el momento promedios del ensemble de físicos!
-No, wey! Con la interpretación de Copenhage!
-... Gato de Schrödinger...
-...

(Nótese cómo el nivel Físico de los chistes va incrementando, siendo el último entendido sólo por aquellos que hemos llevado cuántica, jaja)


En mi cuarto (efectivamente, MÍO) permití que se alojasen Ricardo, John, Alfrodo y Tycho. Prácticamente toda la generación. El único que faltaba, sin contar a los que no vinieron, era el Kepler, quien felizmente (en realidad bastante amargamente) se quedó con su padre, escuchando, de seguro, durante todo el viaje frases como "toooooooooooooooooooooooda la matemática"... aunque siendo justos, yo también estuve escuchando esa maldita frase durante toda la semana, pese a que estaba considerablemente lejos del sujeto.

Lo demás del viaje ya lo olvidé y considerando que fue a finales de Octubre, he recordado lo suficiente ya, jaja. Sólo queda un evento por narrar, a petición de Álvaro, co-partícipe de dicho evento.

Andábamos felizmente por el centro, Álvaro, el Luna, Ulises (me parece) y yo, caminando sin molestar a nadie, cual hipopótamo en el agua, pajareando con la campancia propia del que nada debe, nada teme y nada le duele, paseando de tienda en tienda, todas musicales, con la gran escepción de la tienda donde se dieron los eventos en cuestión. La gran plaza de la tecnología, edificio de unos 4 pisos, dos de los cuales están dedicados a una serie de puestecillos baratos donde venden, principalmente, objetos computacionales, aunque también venden otras mamaditas. Estos puestos son irrelevantes, como cualquier otra cosa aquí.

Poco antes de llegar, Álvaro comenzó a comunicarse quasi-telepáticamente (o sea, por celular, a través de un mensaje) con alguien para dejar claro que no llegaríamos al punto de encuentro a la hora preestablecida con la manada mayor. La mente de Álvaro, como la de un cavernícola que se dedica a cazar la cena, sólo puede estar enfocada en una cosa, al parecer. Este hombre no puede hacer lo que todo hombre desea: comer y rascar. O come, o rasca (creo que cualquiera que haya seguido la trayectoria de los tres chiflados sabrá de qué hablo...). Entonces, al parecer, o manda un mensaje o pone atención al entorno. En ese momento estaba mandando el mensaje, por lo que el único elemento del entorno al que le ponía atención era YO; me estaba siguiendo mientras yo paseaba entre los diferentes puestos de artículos computacionales. Nos separamos, por lo que Álvaro y yo estábamos solos en la tienda, mientras los otros dos andaban por ahí. En fin... llegó un punto en nuestra trayectoria en el que nos topamos con unas escaleras. Volteé a ver a Álvaro y le pregunté "subimos?", a lo que contestó con un intento de oración afirmativa (recordemos que su pentium 2 estaba ocupado con el msn)... ... ... Nadie sabe, nadie supo. Ni Álvaro ni yo sabíamos qué pedo! Estábamos de repente parados en un lugar como cualquier otro, dentro de la tienda (todos los puestos se parecen, cada esquina es igual a la anterior y a la siguiente). Volteo a ver a Álvaro y le pregunto "Mmm... sí subimos por las escaleras, verdad?"... a lo que Álvaro, tan confundido como yo, contesta "No sé...". A la madre! No recordábamos si habíamos subido por las escaleras o no! No sabíamos dónde estábamos! No recordábamos qué había sido de las escaleras! Si las habíamos subido o no! No sabíamos NADA! Volteamos alrededor a ver si veíamos algo conocido y NADA! Solamente veíamos que al final de un pasillo había una calle con carros y todo, pero pues... igual esa calle podía estar a desnivel con la otra y a nivel con la planta alta del edificio, o sea que la calle no nos aclaró la duda. Finalmente resolví preguntarle a una tipa que estaba sentada ahí... pero imagínense! De repente llega un tipo y te pregunta "Estamos en la planta alta o en la baja..?" Es como si llega alguien y te pregunta "Oye, estamos en el precámbico o en el mesozóico?!" Algo completamente absurdo! Se imaginarán, entonces, la cara de constricción (jaja) que tenía la tipa cuando le pregunté! Simplemente volteó hacia el final del pasillo, viendo preocupada la calle, y me dijo "En la planta baja..."...

No mames.. no tengo registro alguno de haber abandonado la zona de las escaleras (ni hacia arriba ni hacia los lados). No sabemos qué pedo! Fue el total black-out del viaje!

Existen algunos otros eventos agradables de leer, pero qué pereza. Son las 2:28 am y ni siquiera he terminado lo que tengo que hacer antes de dormirme, sin mencionar que mañana tengo clase a las 8am...

martes, noviembre 08, 2005

Guadalajara Guadalajara

Tierra de batracios infértiles y tapaderas rotas... ajá... sí... en realidad, poco tiene Guadalajara de particular. Al menos yo no encontré, en la semana que estuve allá, algo realmente interesante y propio de Guadalajara. A mi parecer -y basándome tan sólo en lo que vi-, Guadalajara no es más que una pobre imitación del D.F.

El camión... maravillosas -cuánto sarcasmo- 22 horas de camino con un silencio sepulcral sólo interrumpido por las ocasionales ventosidades de los que son ya caracterizados por sus ventosidades. Algunas cuántas películas, todas de pésima calidad tanto en la producción misma de la película como en la calidad en la que estaban grabadas, pues, como todo lo que por decente quiere pasar en Hermosillo, eran piratas. Underworld quizá se salva de caer en esta categoría, pero no quise verla por... no sé... por haragán, supongo.

El proceso de selección de películas es, como todo en México (y probablemente el resto del mundo, pero no me consta), un ASCO. Básicamente se ve lo que la mayoría -idiota- quiere ver y esto se reduce a películas que ya vieron, son un asco y, por sentirse identificados con la asquerosidad de la producción, quieren volver a ver, dejando así las películas que podrían ser buenas y que incluso podrían gustarles pero que por tener un nombre no-monosilábico, no se atrevieron a ver y probablemente jamás lo hagan.

¿Alternativas? Me llevé dos libros, ambos de Cortázar, con la premeditada intención de no leerlos en el camino (ni en el viaje). Es como cuando las mujeres cargan en su bolso cosas que jamás van a usar, pero las traen porque "podría necesitarlo". Es como la gran cantidad de medicamentos que mi madre diome para el viaje: En los últimos 3 años me he tomado una pastilla para el estómago (y nomás porque requería de mi salud en ese momento, si no, habría dejado que mi cuerpo se encargase del malestar), unas seis aspirinas (en dosis de 2, como todo buen adulto no-adicto a las medicinas) y... algunos dulces de miel para el alivio de mi garganta de flautista (por supuesto...). Nada para la diarrea. En 3 años!! Cuál es la maldita probabilidad de que se me ocurra tomarme unas en particulares 22 horas de mi vida?! En fin... como decía, ése era el propósito de esos libros (ninguno). Las galletas que traía mantenían a mi mandíbula entretenida por largos períodos de tiempo, pero la mandíbula requiere de tan poca de mi atención que realmente no es relevante en cuanto al entretenimiento. Platicar con los que me rodeaban? Veamos... a mi lado el deprimido Alfrodo, contribuyendo al silencio sepulcral, pero no a las ventosidades. Tere, quizá? Igual de deprimida y pasó la mayor parte del viaje tirada en su asiento, dormitando o durmiendo, no sé. Rocío, tal vez. La animada Rocío, frente a mí, tan cerca, tan lejos (no puedo ver por arriba de su asiento... y ella tampoco, por lo que el contacto visual en una posición cómoda para ambos era imposible)... Keren, detrás de mí... jamás he tenido mucho de qué hablar con ella. La conversación más larga que he tenido con ella duró como hora y media, porque le explicaba cosas de una clase... Así que la plática, en general, parecía no ser para nada prometedora en el camión.

La música! Mi refugio portátil. Mi pequeña isla en medio del tempestuoso océano asesino. Mis minas del rel Salomón en la pobreza. Mi comida en tiempos de hambre. Mi fusil en tiempos del crimen, etc... Sí, la música ayuda, pero desafortunadamente tenía una asquerosa bocina (del camión) justo arriba de mí, haciendo demasiado ruido. Mis audífonos, tan pequeños ellos, bien pueden competir con el ruido de la bocina (recordemos que van DENTRO del oído), pero a costa de la salud de mis oídos, tan bellos ellos.

22 horas... 22... 11*2... dos y dos son cuatro, cuatro y dos son seis, seis y dos son ocho y catorce veintidos...


Estando en Hermosillo, en alguna ocasión alguien me pasó la página del maravilloso Hotel Palacio, que sería nuestro hogar temporal por la duración del congreso. Se veía decente, con habitaciones decentes y todo decente, decente, decente... llegamos y el lugar parecía un basurero desde afuera. Localizado en una calle de cuatro carriles, ida y vuelta, de terreno irregular, probablemente no más ancha que La Quinta Mayor. Al cruzar la calle, un baldío con maleza que bien podría pasar por una ciudad de aspecto extraño. Jamás habría pensado que la magia de la fotografía llegase a tal grado... quizá la foto que vi en la página de la fachada era vieja, de los tiempos en los que el lugar todavía no tenía fantasmas y menos de 20 auditorías por negocios sucios. Todos quedamos estupefactos ante la visión frente a nosotros y el organizador, estudiante también, desapareció en la niebla de Londres, antes de que la turba potencialmente iracunda, entre briagos y nerds, todos armados con flatulencias y ardillas psicópatas, lo lincharan. Probablemente fue lo más inteligente que se podía hacer ante tal situación. La recepción del magestuoso lugar tenía un aspecto más decente. Al parecer, poco se preocupan por la fachada del hotel, pero por dentro lo mantienen limpio y bonito. Malo sería que mantuviesen la fachada limpia y bonita y el interior degenerara a un depósito de cadáveres para la mafia china (dada la cantidad de chinos que hay, probablemente es más barato exportar un cadáver y enterrarlo en el extranjero que intentar enterrerarlo en alguna ciudad china o sus proximidades).

Terminaré luego. Ahorita tengo que terminar un problema de Física Moderna y dormir como un ebrio solitario en vísperas de año nuevo.

sábado, octubre 15, 2005

Lárgome

Pues me largo a Guadalajara. Iré al congreso para el cual Mónica y Silvana donaron su dinero (bueno, de los que participan en este blog). Muchas gracias, me aseguraré de no olvidarlas en el fin del mundo, cuando la tierra se convierta en agua y el agua en ácido.

Volveré el sábado no-sé-qué de Octubre... creo...

martes, octubre 04, 2005

DiosDios al servicio de la comunidad

.. de físicos, claro está!


No quieres apoyar nuestro viaje al congreso de física de Guadalajara al comprar un boleto para una rifa de un DVD sony (aún no sé el modelo, pero lo sabré pronto) por la módica cantidad de 20 pesos?

Si sí, deja un comment en este post o bien contáctame directamente. La comunidad de físicos te lo agradecerá eternamente (o hasta que el alcóhol y las ecuaciones de schrödinger estacionarias borren los recuerdos).

lunes, octubre 03, 2005

Título pendiente

Qué frágil es mi mente; aquí estoy, con una canción y un poco de soledad, abierto a cualquier estímulo y la canción me estimula. No me estimula a pensar, sino a amar. No es una canción de amor ni de amistad ni de jugo de naranja, pero me inspira amor por una mujer que no conozco y no quiero conocer y sé perfectamente que al acabarse la canción ese amor terminará, o al menos se esconderá hasta que la ponga de nuevo.

Su aroma en mi almohada significa algo... Ella estuvo en mi almohada, pero no conmigo ni cerca de mí, sino cerca de otra, pero no con ella. Su aroma en mi almohada se desvanece y eso me confunde; no sé si me siento triste porque mi único recuerdo de ella es el que dejó sobre mi almohada o feliz porque con éste se esfuma ese destello de culpabilidad que me azota cada vez que respiro su delicioso aroma y sonrío, como suelo hacer cuando respiro aquél de la que amo cuando no está la canción. Muchas horas de profunda reflexión he perdido tratando de resolver mi dilema, tratando de hacer que gozarlo sea algo totalmente bueno o totalmente malo, como es en una mala película de acción, pero nada he logrado y nada lograré. Primero se desvanecerá el aroma y yo estaré feliz de que el dilema se vaya finalmente sin haber tenido que resolverlo por mí mismo.

Me levanto de mi cama y quito esa canción; hoy no la quiero amar. Camino con una trayectoria periódica por un rato hasta que el hambre y el dolor de pies (quizá eso no fue un rato sino más bien una pequeña eternidad) me hacen detenerme y comienzo a pensar en comida. No, no es comida lo que quiero, al menos no de la que entra por mi boca y termina en el sistema de drenaje de la ciudad. Me visto rápidamente, sin mirar a los lados, y tomo sin cuidado alguno mi espada, o algo que bien pudo haber sido una de haber tenido mejor suerte. No, no tengo armadura para ponerme, sólo tengo mi remedo de espada sin brillo y sin filo que tan bien sirve para cortar mantequilla y galletas.

Salgo a la calle y me veo rodeado de luz, de soledad, de tristeza, de alegría y de un vendedor de crepas de dudosa procedencia (tanto el vendedor como las crepas). Oh dulce tormeto de sabores y colores, de olores y temores de ataques y raspones. Oh dulce crepa de dudosa procedencia deslizándose por mi no tan dulce garganta, la pobre acostumbrada ya a la dudosa procedencia de lo que por ella circula, feliz de recibir cualquier cosa, feliz, feliz, feliz... entre azules y rojos, verdes y pelotas, niños y aviones en los edificios, resortes y calvos, pepito clavando su eternamente largo clavito y perros de chocolate, ahí estoy yo, completamente enajenado con el efecto que sufro todas las mañanas por no querer gastar unos centavos más en comida de procedencia no tan dudosa... maldito sea el vendedor de crepas... no por vender sus extrañas crepas que bien podrían caminar si tuviesen patas, sino por venderlas tan cerca de mi puerta y tan cerca de mi estómago!

Despierto del sueño eterno de cinco minutos con el buen sabor en la boca de aquel niño que ha comido una golosina a mitad de la mañana, escondido de su madre y en complicidad con su padre pero con el mal sabor de boca del que ha comido algo que de haber caído al suelo pestilente de la ciudad antes de comérselo habría estado más limpio. Camino sin camino por un rato, ando sin dirección siempre en dirección tangencial, dando vueltas y vueltas y vueltas, saltando y rodando, rodando y saltando (me recuerda a mis tiempos de entrenamiento para voley ball)... brincando y corriendo, gritando y riendo... vomitando... me doy cuenta de que el efecto enajenante de la crepa aún no pasa y me siento unos minutos más para no herir a alguien con mis estupideces.

Con una música de orígen desconocido anunciando mi regreso del mundo de los idos, me levanto triunfante con fanfárreas y espantasuegras... fanfárreas?! De dónde vienen? Por un momento dudo que el efecto de la crepa malévola haya pasado, pero en mi desesperación me etrego a mis sentidos y voy hacia la luz... de los reflectores que también podrían ser una ramificación de tan delicioso postre a mitad de la mañana. Me acerco al ruido y me deslumbra la luz. Tanta luz, tanto ruido, tantos vendedores de crepas. Me persiguen acaso?! Y ahora que lo pienso... no es un poco anormal que haya tantos vendedores de crepas en la calle?! Hasta antes de ayer, cuando sufrí mi primer viaje de crepas, no había visto ningún vendedor de crepas y ahora hay más vendedores de los que puedo contar con mi pequeño ábaco portatil que ninguna función en particular tiene pero sin el cual no puedo dejar mi casa. Realmente es un ábaco de juguete que compré hace algunos meses en la plaza, así que no es una gran sorpresa que haya más vendedores de crepas que lo que mi ábaco de dos cuencas puede contar...

-Continuará

domingo, septiembre 18, 2005

Ciertamente

Pues sí... los recuerdos se desvanecieron.

Es gracioso el comportamiento del ser humano y cómo éste cambia cuando está en presencia de otros seres humanos; estoy felizmente esperando a que ese "qué tanto pueden tardar...?" del turno 15 transcurra. Paseo de aquí para allá, siempre moviéndome en las sombras, y no porque quiera pasar inadvertido, sino porque el sol se habría encargado de asesinar a las 4 docenas de neuronas que me quedan vivas en la cabeza (el resto se mudó a una zona más templada). La entrada a la gran sala de inscripción (cuartito ridículo con unas personas siendo utilizadas por las computadoras de las mesas) es una maravillosa puerta de cristal que de maravillosa no tiene nada, donde está un guardia idiota que de idiota no tiene nada (es bastante eficiente, en realidad, aunque me imagino que Tycho tendrá otra opinión de él) haciendo su complicado trabajo, que en realidad sí es complicado: tienes a una bola de idiotas (a juzgar por las fichas que vi por ahí, han de haber sido unos trescientos en total) todos hechos bola en la entrada para dos personas del edificio y lo único entre la turba iracunda y la aniquilación total de todo lo que es bueno es este sujeto de pelo gris y una barriga llamada Billy the Kid.

El pobre tipo llega a las seis de la mañana, según sus propias palabras (lo dijo cuando alguien le preguntó sobre las inscripciones tardías) y se va hasta que se acaba, porque esto no se acaba hasta que se acaba! Es el encargado de entregar las fichas para tres diferentes tipos de inscripción (sólo el día de música... no sé qué tanto sucederá cuando se inscriben los otros patéticos intentos de artistas, en días distintos); los de diplomado, los de reinscripción de taller libre y los que van iniciando su fabulosa travesía en este nuevo mundo de sorpresas esperadas y predecibles y de calabazas voladoras que ni vuelan ni son calabazas, sino tipos que vegetan frente a ti mientras torturas con peculiar empeño un pobre pedazo de madera o metal con una forma tan particular que te toma años poder hacer sonidos decentes con él (léase: nuevo ingreso de taller libre).

La gente no es tan civilizada como este sonriente sujeto de patente pendiente. No hacen fila feliz y silenciosamente, tomando sus gaseosas de dieta, mientras él, con la campancia de aquél al que le pagan por no hacer nada, reparte pedazos de papel que en cualquier otra circunstancia tendrían la relevancia de una foca muerta orbitando un planeta que no podemos ver (si lo pudiésemos ver, esa foca sería, en realidad, sumamente interesante y la mitad de los científicos desempleados dedicarían sus infructíferas vidas a estudiar a dicha foca). NO! Ni madres!! La gente se hace bola, lanzando preguntas estúpidas al aire, estirando sus larguchos brazos y sus delgados dedos en busca de tan circunstancialmente relevante papelito. Enmedio de gritos y empujones está Billy the Kid y detrás de él, el héroe de todos. El pobre sujeto tiene que estar dando boletos de 3 clases a personas de 2 clases (una clase conformada por los idiotas escandalosos que no saben cuándo morir y la otra clase conformada por MI. Obviamente estas dos clases son linealmente independientes y forman un base). Encima de esto, tiene que aguantar a las cuarentonas ociosas que no hacen nada que rascarle el ombligo a sus hijos (porque no se sienten merecedoras de caricias en su propio órgano) que llegan con la ignorancia propia de un camello hablando de cálculo diferencial de variable múltiple haciendo preguntas cuya estupidez es sólo excedida por la que aparentan sus peinados y cuyas respuestas ellas mismas no pueden comprender, por más que el dueño de Billy the Kid se esfuerce en contestar. Y se esfuerza! Además, tiene que estar llevando 3 diferentes conteos, uno para cada tipo de boletito, y estarlos repitiendo para dos tipos de personas: los que se quedan ahí hechos bola, asándose, frente al sujeto y la puerta, pendientes de todo lo que sucede, como ciudadanos responsables; y los otros, como yo, parásitos asquerosos que se van a sentar a la comodidad de una sombra pérfida de un árbol no menos pérfido pero más verde, yendo civilizada y silenciosamente a preguntar de vez en cuando en qué número van, para luego volver a la tan cómoda sombra que cubre una no tan cómoda banca.

No sé cómo es posible que en el sopor de la mañana veraniega de Hermosillo, rodeado de tantas fuentes de calor, fuentes muy estúpidas, escandalosas y molestas, recibiendo constantes ataques de gente sin oficio que no tienen a donde ir y sin embargo alegan tener prisa (como aquella que me parece que sacóme plática alegando que tenía que estar en el aeropuerto a no sé ni me interesa qué hora)... no sé cómo es posible que este tipo mantenga su sonrisa de comercial de colgate de bajo presupuesto. Impresionante! Nunca pierde la calma, nunca pierde la sonrisa, nunca pierde sus aires de grandeza, nunca pierde a Billy the Kid... Cuando sea grande quiero ser como él (y como Rutger Bauer, en Lady Hawk).

Ya hacia el final de mi jornada, decidí integrarme al grupo de los ciudadanos responsables. Aglutinéme junto con las demás masas, que igual podrían ser inertes y nadie notaría la diferencia, esperando a que mi turno llegase. Eran aproximadamente las 11am y el calor comenzaba a ser en extremo molesto. El hombre de oro alzó la voz y la barriga y dijo "A ver, por qué no se mueven hacia allá -acompañado esto de un ademán señalando hacia su derecha-, donde hay sombra? Nadie hizo caso (creo que ni siquiera yo, pero no recuerdo bien). Entonces aclamó: Nos vamos todos para allá -el ademán no se repitió, pues todos sabíamos la locación de este lugar maravilloso-. Allá vamos todos, como idiotas, siguiendo a la puerta bípeda. La gente que no se encontraba en esa masividad en particular no se dirigía hacia el sujeto, sino directamente a la puerta del edificio... por lo que el sujeto tuvo la necesidad de volver a su posición anterior, no sin antes decirnos que nos quedásemos en la sombra y que él nos llamaría. Lo gracioso sobre el comportamiento humano es que de haber estado sólo una persona (o un grupo pequeño de personas solas), esa persona se habría quedado felizmente en la abrigante sombra, esperando pacíficamente su turno, pero la gente no estaba sola, era una masa de más de 30 idiotas (y yo) y es eso justamente lo que causó que lentamente el centro de masa de este cuerpo humano masivo se desplazase en dirección a la puerta, pese a que esa actitud no tenía sentido alguno. Es como una competencia sin comienzo y sin finalidad alguna, en la que el que gana es el que tenía el boleto con número más pequeño desde antes de que el comienzo inexistente de la competencia se diese, aunque éste no se dio.

Poco después de esto me tocó entrar a mí y mi aventura terminó.

jueves, septiembre 08, 2005

Extracto

Hace tiempo escribí un comment MUY largo (para ser comment) en el blog de alguien más (Falaz, para quienes lo conozcan y/o lo quieran matar (hay un link a su blog a la derecha-->)). He aquí parte de lo que escribí:

Leyendo tu blog me encontré con lo del ratón... habría puesto mi comentario en ese post, pero temo que si lo hubiese hecho mi comentario habría muerto completamente ignorado por el resto del mundo.Hace tiempo había una rata en mi casa. Rata fea y grande que me causaba estrés cuando tenía que entrar a la cocina, que resultó ser el hábitat temporal de dicha rata asesina (es asesina sólo por ser rata, no es que haya yo presenciado algún asesinato cometido por ella ni nada). Mi hermana, que en ese entonces estaba aquí en Hermosillo, compró una trampa para ratones, de ésas salvajadas en las que pones comida y cuando la inocente criaturita trata de comerla, se activa y una mortal y psicópata tira de metal vuela aproximadamente 180 grados para finalmente destrozar cualquier parte de la víctima que se encuentre. También compró de esas hojas con pegamento en las que la rata se queda pegada y puedes felizmente sacarla de tu casa y abandonarla en cualquier lugar para que muera en la más terrible soledad y de la manera más cruel... de hambre! Esas trampas no deberían existir! La idiota rata fue a caer en la trampa salvaje y el miembro que el pedazo de metal que viajó 180° encontró fue la cabeza! La rata murió y dejó un pequeño charco de sangre. Yo bajé felizmente a la cocina y me encontré con el cadáver... me sentí HORRIBLE al haber asesinado así a una pobre rata que ningún daño me había hecho. Me afectó de una manera que fue totalmente inesperada para mí. Esa cosa está MAL! No sé cómo la gente las usa! Muchos dirán "era sólo una rata"... pero durante mis últimos años de vida sólo he encontrado una diferencia entre una rata (o cualquier animal) y un humano, y esa diferencia es que lo más probable es que si matas a un humano, habrá otros humanos sufriendo eternamente por ello, en cambio, si descuartizo a un perro... probablemente los otros perros traten de alimentarse del cadáver.

Si alguna vez me veo en esa situación de nuevo (tener una rata en mi casa), buscaré una trampa más civilizada que sólo la atrape y la soltaré por ahí para que viva felizmente su vida hasta morir de vieja o hasta que un búho se la coma (sí, ESPECÍFICAMENTE un búho).

Una nota curiosa y... perturbante:Como yo encontré a la rata, era simplemente natural suponer que yo la sacase de la casa y así lo hice. El cadáver de la inocente rata asesina me turbaba enormemente... no sé por qué. La agarré con no recuerdo qué (no con mis bellas manos de flautista (por supuesto...)), la metí en una bolsa gigante (para asegurarme de que ninguna parte de mi cuerpo fuese tocada por el cadáver) con todo y la trampa (no la quité de la trampa, sino que la eché a la bolsa junto con la rata aún prendida de ella), la amarré con trescientos cuarenta y dos nudos (todos diferentes) y la eché al bote de basura exterior de la casa, donde, yo supuse, sería llevada al depósito que está fuera de la colonia para después ser tomado por el camión de la basura y terminar depositado en un montón de basura de dimensiones bíblicas. Dejé a la bosa ahí y me fui al frente de la casa a ver la oscuridad de la noche, tremendamente sacudido por la experiencia.

Pasaron unos 3 días... quizá más... Felizmente salí al patio a hacer no sé qué y, como muchas veces que salgo al patio a hacer no sé qué, me fui a sentar al asador (me agrada hacerlo, en particular cuando está fresco). Ahí estaba, sobre el asador, la trampa en la que la rata había muerto! La trampa limpia y reluciente sin rata alguna, desactivada, sobre el asador, junto a la otra trampa que falló (la del pegamento y la muerte famélica)! No tengo idea de cómo llegó ahí y no he podido llegar a ninguna conclusión que no incluya alguien hurgando en el bote de basura, quitando a la rata de la trampa, lavando la trampa y depositándola sobre el asador... qué miedo...


Qué divertido sería ver a algún idiota de ésos que creen en fantasmas, reencarnaciones, venganzas de ultratumba, santaclós y el ratón de los dientes en esta situación! Estaría publicando en el National Inquirer, de ser gringo, la historia sobre la temible venganza de la rata asesina y de seguro su historia incluiría alquimia, brujas, demonios y suegras, todo mezclado en una licuadora barata de 2 dólares, con muchas luces, vientos fríos, cadáveres con penes grandes y ventosidades tempestuosas. Yo, en cambio, a falta de una mejor explicación, se lo atribuyo a la locura de la tipa que limpiaba la casa antes...


-Fin del comment

martes, septiembre 06, 2005

Filosofía de media noche

Después de estar una hora resolviendo problemas de la odiosa cristalografía decidí ponerme a tratar de arreglar un problema con mis audífonos.

Es algo tarde y la noche anterior dormí 3 horas... mi cerebro simplemente no está funcionando como debería. Mis audífonos no parecen tener arreglo. Los reemplazaré luego (cuando tenga ganas y dinero). Media hora estuve tratando de arreglarlos y me di por vencido. Fue entonces cuando me golpeó! La idea más maravillosa, la culminación de milésimas de segundo de profunda reflexión sobre la vida, la muerte, el amor y las galletas de chocolate. Todo se resume en una frase tan trascendente que de ser comprendida, cambiaría el rumbo de la humanidad: La vida es como una codorniz en celo.

Como dije antes, mi cerebro no está funcionando apropiadamente, por lo que aún no comprendo el significado último de la frase que cambiará el rumbo de la humanidad. Tengo la respuesta a la pregunta última sobre la vida, el universo y todo lo demás... ahora sólo me falta encontrar la pregunta en sí.

La respuesta a todas nuestras plegarias está ahí, frente a nosotros, en la forma de una oración de delirio nocturno, esperando a ser develada al mundo, esperando a ser comprendida y acogida, esperando salvar al ser humano de su catastrófico final y, sobre todas las cosas, esperando a que alguien le dé galletas de chocolate.

Pondré después mis ideas sobre las posibles interpretaciones de tan enigmática frase, producto de alimentos en descomposición, cristales, espacios de Fourier, alambres casi imposibles de pelar y una navaja que hace que en definitiva sea imposible hacerlo. Viene a mi mente el hombre codorniz, héroe de Dough Narinas, pero no sé qué significa.

Cualquier idea sobre la posible interpretación de la maravillosa redención del ser humano será bienvenida (con antorchas y tomates podridos).


Coma frutas y verdolagas. Todo con medida; no beba sin saber cuánto está bebiendo.






-Santo cielo! Definitivamente me hace falta dormir...

domingo, agosto 28, 2005

Y la aventura continúa

Como decía...

Estoy pacíficamente sentado con un ligerísimo sentimiento de desagrado por el encuentro anterior con la tipa de la vestimenta inocente pero provocativa cuando un sujeto pasa frente a mí con una tablita en las manos y sobre ella una bolsa con cosas adentro. Es de la clase de personas cuya irrelevancia te permite olvidarlos antes de siquiera saber que supiste de ellos, pero éste en particular es ligeramente menos irrelevante que los de su calaña porque se sentó cerca de mí. Un sujeto regordete, rojo por el sol. De seguro su cabello se levantó en armas para poder tener acceso al agua y shampoo que su anfitrión le negaba todos los días, desde tiempos inmemoriables. No quiero pensar qué clase de organismos vivirán en la cabellera de ese tipo... quizá ya desarrollaron un lenguaje y una sociedad civilizada. Salvo por eso y que su ropa parecía tener más edad que tú, aquel sujeto de allá y yo juntos, el tipo se veía más o menos limpio. Se sentó casi tan pacíficamente como yo, dejó su bolsita de plástico a un lado y pasó la mano por su tablita, sacudiendo una inexistente mota de polvo de ella, como hacía Hércules Poirot cuando estaba pensando.

En fin... no sé por qué escribo tanto sobre este sujeto... lo único que hizo es pintar un pseudo-paisaje sobre la tablita para una venta para recaudar fondos para no sé qué fregados (escuché una plática entre él y un sujeto todavía más insignificante que llegó después). Nada precioso, pero tampoco era mierda... unas estúpidas gaviotas volando hostilmente sobre unos palos de madera que sobresalían de las aguas del mar. No muy detallado, no muy colorido, no muy creativo...

Luego llegó una pareja... Tendría que pasar cuatro o cinco vidas enteras en un monasterio budista o algo así para quitarme el deseo de matar a ESO y a todo lo que se le parezca! Con "ESO" me refiero a lo que podría confundirse como el macho de la pareja, pero que en realidad no es más que una de esas criaturas que vivían en el centro de la tierra cuando Julio Verne mandó a los miembros del elenco de su retorcida imaginación (no he leído el libro, así que no sé si dentro de su cabeza había criaturas en el centro de la tierra... y ciertamente NO ME INTERESA). Quizá es el hijo deforme del bebé deforme de The Unborn (para los que no han visto esa joya del arte cinematográfico (se nota el sacrasmo...?), es sobre un bebé monstruo que nace y mata a algunas personas...). No sé qué sea o de qué infierno vino, pero espero que muera pronto y de una manera particularmente dolorosa y desagradable.

Cualquiera que se haya paseado por los lúgubres pasillos de Artes, opción teatro o danza, se habrá dado cuenta, con una pizca de perspicacia, que la enorme mayoría de los hombres, independientemente de si gustan de penetrar o ser penetrados, son afeminados en muchos aspectos. Pues.. si todos esos hombres de teatro/danza fuesen las espinas, este hijo de The Unborn sería la femenina rosa en el pináculo de la femineidad. Me han atraído mujeres más masculinas que este engendro!!

Como breve descripción: es un tipo delgado, de estatura media. Rasgos finos en el rostro, piel bien cuidada. Lo único que arruinaba su femenino rostro era la sombra de las 5 posándose bajo su boca. Cabello largo, con algún tipo de trenzas o algo así; recogido hacia arriba, como lo hacen las mujeres de pelo largo, con algo parecido a un chongo a una altura superior a la del cráneo. Una camiseta sin mangas pegada al pecho, ligeramente suelta más abajo. Un pantalón lo suficientemente pegado como para desagradarme pero lo suficientemente suelto y flexible como para bailar con él.

Y todo eso lo noté con verlo como por 2 segundos mientras pasaba frente a mí.

Lo que más me molestó sobre su femineidad no tiene que ver con su gusto por la ropa o su peinado. Es más, si no lo ves detenidamente, ni siquiera notas que se ve... raro... Mi problema residía en su boca. No eran labios particularmente femeninos ni nada, pero la manera en la que la movía... QUÉ DESAGRADABLE!. En fin...

Llegó la parejita ésta y se sentó cerca de mí, un poco más allá del artista sin particular talento. El tipo saca una pequeña grabadora (que por cierto es misteriosamente parecida a la que misteriosamente desapareció del misterioso cubículo hace algunos misteriosos meses) y pone la música más asquerosamente FRESA que he oído (y miren que estuve en el TEC de Monterrey...) y a todo volúmen! Pinche grabadorcita de juguete pero cómo suena! Afortunadamente para mi salud mental y la salud física de los que me rodeaban (uno se puede volver muy violento) traía la música perfecta para contrarrestar el efecto en mi Walkman...

Lo más gracioso es que todos los animales de este ecosistema parecían responder favorablemente a esta música. Muchos se ponían a seguir el ritmo con la cabeza, algunos hasta bailaban (recordemos que muchos de ahí están en danza) y cantaban... entre ésos vi a un tipo moviéndose de maneras en las que ningún hombre debería ver a otro hombre moverse... era como sacudir un trapo mojado, pero con más movimiento de caderas... He de admitir, sin embargo, que el tipo tenía gracia.


- Continuará (quizá... los recuerdos comienzan a desvanecerse)

jueves, agosto 25, 2005

Música

8:15 am - Me despierto para arreglarme rápido y salir hacia la UNISON para inscribirme en música.

8:25 - Entro al cuarto de mi madre para pedirle dinero para la inscripción

8:35 - Valiendo, sigo en el cuarto de mi madre y todavía sin dinero... comienzo a sospechar que no llegaré antes de las 9 para tener un número de ficha que no tenga 3 dígitos...

9:20 - Efectivamente no llegué temprano, pero la buena noticia es que mi número de ficha sólo tiene 2 dígitos.

Pregunto en qué número van y me dicen que en el 15. Qué tanto pueden tardar? - me pregunto.

La sombra del edificio me está cubriendo, así que me quedo por ahí cerca de la puerta viendo a ver qué hay alrededor de mí. La última vez que anduve por ahí fue cuando fui a comer a una tiendita de por ahí con un compañero, el semestre pasado. Recuerdo que vi mujeres bastante bellas merodeando por ahí mientras comíamos, así que al esperar mi turno hoy me puse a ver si veía algo interesante. No vi nada... Bueno, había una tipa por ahí vestida de rosa con un extraño broche en el cabello con forma de estrella. Se veía chistoso.

Después de un rato decido ir a sentarme por ahí, a la sombra de otro edificio ligeramente más frondoso que el anterior. En el camino, aún viendo hacia todos lados con la esperanza de ver algo interesante, veo una tipa que está sentada frente a otra tipa, a unos metros del lugar que había yo elegido como mi sitio de reposo y espera. La tipa estaba sentada en una posición poco decorosa y con ropa un tanto reveladora... pero lo único que podía yo ver era un pinche moretón cerca de su rodilla... pinche moretón, no me dejaba disfrutar la vista!

En fin, me senté pacíficamente sin dañar a nadie en una pseudo banca a la sombra del edificio ése con mis audífonos escuchando hooverphonic o una mamada así, esperando que ninguno de esos entes me brincara al cuello para chuparme la sangre.

Esto ahí sentado, con los codos en las rodillas y la vista hacia el suelo (estaba algo idiota por el sueño y el hambre) y de repente mi sentido arágnido se alerta. Levanto la vista y veo que un depredador viene directo hacia mí. Saqué mis garras y me puse feo (más que de costumbre) en un intento por desviar al salvaje carnívoro que se me acercaba. No lo veía bien, en primera porque estaba atrás a mi izquierda... además, pasaron como .5 segundos desde que me di cuenta que venía hasta que llegó a mí. Volteo a ver a la bestia y, para mi sorpresa, era la tipa de la ropa reveladora y la posición de reposo poco decorosa! Estupefacto la veo a los ojos y luego mi vista se vio guiada hasta lo que pudo haber sido un arma asesina en su mano, pero que solamente era una pepsi de 600 mililitros. De nuevo veo a la tipa a los ojos y nomás me dice "me abres la soda?". Para mi sorpresa, pensamientos como "idiota..." o "qué diablos le pasa?!!!" o "dónde estará mi páncreas?" no pasaron por mi cabeza. Sólo agarré la soda y, después de varios rounds en los que me golpeó la cara y el hígado, finalmente vencí a la maldita y se la entregué a la tipa. Sólo la agarró, me dijo gracias -quizá- y se fue. Sobreviví al primer ataque.

De vuelta a mi estado vegetativo.


-continuará

La bella y graciosa moza...

marchóse a lavar la ropa

Bien... había puesto este post en la otra dirección, la cual perecerá en cuanto encuentre la espada para clavarla en su ombligo y torcerla para que la herida no cierre:

Es impresionante...
lo molesta que puede ser la creación de algo tan sencillo como un blog...Primero que nada, no me deja elegir felizmente mi nombre de usuario. NO! No sólo no puede tener espacios y caracteres raros, como en cualquier servicio por internet, sino que tampoco podía usar ciertas palabras claves en mi vocabulario diario, como lo son suicidio (en mi vocabulario por lo general está conjugado al imperativo y siempre dirigido a terceros), muerte (palabra que asocio con un bello color rojo) y Dios (palabra que siempre va al cuadrado).

Una vez que ágil y terminantemente vencí ese pequeño problema, me encuentro con otro... el segundo obstáculo en mi travesía hacia lo desconocido; un segundo dragón de dos cabezas (una arriba, una abajo... la una más redonda que la otra... la otra más grande -e inteligente- que la una...) que me atacaba sin razón alguna; a mí, que con tal campancia vagaba por los campos verdes del internet sin hacer daño a nadie (bueno... sin hacer mucho daño)... yo tan inocente e indefenso... no me dejaba poner ninguna maldita dirección para mi blog!!!... no sé qué diablos le pasaba! Quizá tampoco quiere cosas como "Suicidiocolectivo", "muerteydestruccion" o "DiosDios" en sus páginas... malditos idiotas, merman mi creatividad destructiva y maliciosa... nomás porque es destructiva y maliciosa. Cualquier persona normal -y yo- pensaría que estaba escogiendo direcciones que ya estaban ocupadas... pero no sólo dudé enormemente desde el principio que alguien haya puesto suicidiocolectivo.blogspot.com antes que yo, sino que lo comprobé al meter esa dirección en mi maravilloso explorador de internet, por Microsoft, la corporación familiar que todos amamos. Obviamente NO existe tal dirección en blogspot.

Después de millones de desesperados intentos, dos ovejas y cuatro botones, finalmente puse "quemolesto" a manera de protesta contra el sistema de los dragones de las cabezas que se arrastran por el suelo y voila, ya tengo mi nuevo y flamante blog lleno de negativismo y comentarios sarcásticos, destructivos y maliciosos.

En fin... me estoy preguntando por qué diablos escribo esto y la respuesta la tengo que escribir porque dentro de mi cabeza hay ya demasiado ruido (90% del cual viene del hambre y el resto de la otra hambre) y si sólo pensase la respuesta, después de 2 minutos (a lo mucho) habríala olvidado y la pobre pasaría el resto de su existencia en el olvido, nadando en un mar de malvaviscos sanguinarios y perros calientes. Tristemente, lo único que se me ocurre a manera de respuesta es que lo hago para ver si haciéndolo me llega mágicamente la respuesta a la tan sencilla pero arrebatadora de sueño pregunta: ¿Por qué hace esto la gente?

Bien... dejaré de escribir esto porque estoy muy ocupado -porrrrrrrrr supuesssssssssto...

Vaya vaya

vaya y recontravaya... al parecer sí se creó con esta dirección. La felicidad y el júbilo me vuelven casi frenético en este momento... ajá... sí... en fin... usaré esta dirección...