lunes, mayo 13, 2013

De la investigación científica y la sopa de caracol

Desde hace un año (o más, no sé), es mi política que si un "hecho" aparece en una imagen circulando en facebook, entonces es falso. He pasado una vergonzosa cantidad de tiempo buscando información para probar que tal o cual "hecho" de facebook (fecho?) es falso o, cuando menos, engañoso. Soy un encapuchado nocturno que lucho contra el mal...informado. Soy Factman! Si algún día tengo un patiño, será Factoid Boy.

Si bien normalmente lucho por causas sociales justas, por el bien de la sociedad y por todo lo que es bueno, mi última escapada me llevó a los rincones más recónditos de mi mente: La sopa de caracol.


Al ritmo de Watameri Consup recuerdo a mi madre bailar en alguna fiesta familiar con un fulano que no conozco ni recuerdo, que pudo haber sido algún familiar o un filibustero de paso. Uno nunca sabe.

Al igual que la novia de cierto primate de IT de Telmex, en un momento de mi vida, hace muchos años ya, me topé con la idea de que la canción, contrario a lo que "todos" piensan, no dice watameri consup ni ninguna jitanjáfora como ésa, sino que dice "What a very good soup". Tenía sentido, siendo que la canción se llama Sopa de Caracol y que los Hondureños, en su infinita sabiduría, están tan lejos de un país angloparlante que les llega el inglés a través del teléfono descompuesto. Hacía ya años que no escuchaba la canción y me pareció que en el viaje enajenado de idiotez que llamamos infancia (mi infancia, al menos), cuando no hablaba inglés, no habría notado si decía watameri, what a very, godzila o tetrahidrocanabinol. Qué sabe uno de drogas y lagartijas gigantes cuando tiene 8 años...

Fue así que empezó la época de mi vida conocida como "Bola de ignorantes, que no saben que dice "what a very good soup"? ".

No fue sino hasta muchos años después, o T-2 meses, que comencé a cuestionar la sabiduría ciberpopular. Como camionero que soy, me gusta la investigación científica, así que decidí indagar. Naturalmente, mi primer paso fue ir a youtube a ver videos de la canción. Hay varias versiones, elegí una al azar (coincidentemente la que traía a las mujeres con menos ropa encima). Después de ver esos traseros unas cinco veces, determiné que no me cabía la menor duda de que el cantante no estaba siquiera intentando decir "What a very good soup". Sus consonantes (wtmr cns) estaban perfectamente marcadas y la entonación era fuerte y clara. El adefesio dice, muy convencida y convincentemente, "watameri consu(p)". De la P no estoy tan seguro.

En ese tiempo tenía empleo y vida, así que ahí lo dejé, pero con el tiempo fui cuestionando mi habitualmente cuestionable investigación científica. Mi primera objeción era que la canción que escuché no era la versión original. Mi segunda objeción es que estaba demasiado distraído con la del bikini azul (Y no es una referencia a Luis Miguel. Enserio que la tipa está bien buena) como para ser confiable.

En este tiempo no tengo ni empleo ni vida. Esta vez, primero averigüé cuál era la versión original y la escuché. Sin lugar a dudas el fulano no está hablando inglés (hasta su español es cuestionable, pero las cortísimas faldas de sus acompañantes lo compensan). Mi investigación me llevó a wikipedia, donde mencionan que el grupo original, "Banda Blanca" de Honduras, se inspiró en un baile de una especie de tribu, mezcla de indígenas de la región y negros esclavos que escapaban del demonio blanco; baile que era seguido por su tradicional sopa de caracol. El nombre de esta tribu es Garifunda. Las partes de la canción que no están en español podrían pertenecer a esa lengua.

No contento con haber perdido ya una hora de mi vida, decidí indagar más en lo que daban las 8am para ponerme a tomar. Los Garifundas, naturalmente, se están diluyendo en la cultura actual y su lengua está casi perdida. Ya ni siquiera están tan negros como antes... cómo han cambiado las cosas. Encontré un instituto gringo que se dedicó a hacer un diccionario garifunda-español/inglés (sí, enserio), cuya página es http://www.garifunainstitute.com/. Su diccionario parece ser medio escaso y no ha manera de ver las palabras que hay. Sólo se puede buscar la traducción. Ninguna de las palabras que presuntamente se hablan en la canción aparecen ahí. Curiosamente está la frase "Sopa de caracol" (supongo que no soy el único con más curiosidad que ocupaciones en el mundo), que se traduce a " lira wadabu". "Sopa", además, se puede decir "lasusu". El parecido fonético no es obvio.

Mis intentos por localizar otros diccionarios o gente que discuta a fondo este tema fueron infructíferos. De ninguna manera puedo concluir que se está hablando Galifunda en esa canción. De lo que sí estoy seguro es de que no es inglés pues además de lo antes mencionado, uno tiene que preguntarse lo siguiente: en un universo donde "watameri consu(p)" = "what a very good soup", qué es todo lo demás que dice? A qué se parece "yupipati yupipati"? Fiesta de yuppies?  y "Wuli Wani Wanaga " sería "Wooly Wayne One of us"? (100% plausible en el universo de Freaks).

Y tristemente, al final lo más interesante que aprendí es que, en efecto, hay gente que come sopa de caracol. Me pregunto si sería de lenta cocción (wow...).




Mi otra gran crusada me llevó a aprender que la letra D (si mal no recuerdo) no existe en el Náhuatl, lo que invalida la idea ridícula de que "quesadilla" viene del náhuatl "quetzaditzin", palabra que no existe (verifiqué). Idea propagada por los guachos que quieren justificar la palabra "quezadilla", tan común en el disonante sur.



Si estas cosas le importan a alguien más o no es totalmente irrelevante. A final de cuentas estudié matemáticas, que es el arte (no ciencia) de convencer a los demás de que lo que haces es digno de fondos monetarios pero que es tan complicado que no podrían entenderlo.


miércoles, agosto 25, 2010

De las mujeres de verdad, las reales y las viejas ridículas que me arruinaron una buena noche de trova

En mis travesías defeñas terminé en lo que los ajenos llaman Una Peña, que es, según la definición, un lugar de libre expresión artística. Según mi experiencia es un bar de trova y cosas parecidas, pero yo qué sé.

Entre canciones de Silvio, Serrat, Cortez y algunos otros gritones, todos de muy alto vuelo, calibre y olor, me encontré viendo muy fijamente a la mujer que estaba en la mesa frente a mí. Me estaba dando la espalda (tristemente en sentido figurado) y lo que veía de ella era sus hombros rectos y lanzados hacia atrás, su cabello lacio, negro y largo cayendo sobre su espalda suave y el contorno de su talle, pero desde esa perspectiva y ante esa vista me parecía la mujer más real que había visto en mucho tiempo. Ésas fueron las palabras que resonaron en mi cabeza y que hacían que, de vez en cuando, me distrajera de la buena música y la cerveza deliciosamente fría que tenía enfrente (los que viven en el sur (de Villa de Seris pa'bajo) sabrán que en estas tierras olvidadas por Dios y donde la anarquía reina, donde el villano triunfa y el héroe limpia los establos, donde las peras son amargas y el Kepler es la persona más alegre en kilómetros a la redonda, donde uno pierde el hilo de lo que está diciendo por estar pensando en el Kepler... Bueno, el punto es que aquí abajo las bebidas las sirven ligeramente frescas, no al borde de la congelación, como debe ser).

Pero qué tenía esta mujer de real? Qué la hacía más real que cualquier mujer que haya visto, tocado, probado, enjuagado, exprimido y repetido? Eso es lo que ocupaba mi mente en esa fatídica noche de verano guacho -o sea sin deshidratación, ni alucinaciones inducidas por el calor ni miles de pesos en refrigeración-. Eso y los gritos desaforados de un wey ebrio -supongo- que gritaba "buena!" cada vez que comenzaban una canción que le gustaba, o sea todas.

Este concepto de mujer real de la que hablo, descubrí poco después esa noche, es la fantasía más arraigada en mi mente, tanto que me parecía más real que la potosina realidad (la palabra "potosí" tiene un significado interesante, pese a los que la ostentan). Se trata de una mujer perfecta en su imperfección, es decir que su conjunto de imperfecciones es el perfecto para mí. Es una mujer que nunca he visto y que hasta ese momento estaba seguro de que existía en algún lugar, en algún momento y que quizá podría encontrarla durante mi tiempo de vida.

Y entonces cuáles son sus imperfecciones perfectas? No lo sé y para propósitos de estas mamadas que escribo no tiene ni la menor relevancia. Curiosamente, y esto es todo lo que diré acerca de este tema, sus hombros, su espalda y su cabello parecen jugar un papel muy importante en la definición de la mujer real.

... Luego se paró a cantar la vieja y me regresó de una patada al ingle a la realidad. No es que hubiera algo particularmente mal con ella, es sólo que no era real, sino verdadera -y atractiva en su verdad, a decir verdad-. Era una mujer como tantas que escurren el nacho en cualquier parte del mundo. No era perfecta y sus imperfecciones tampoco lo eran y aunque cantaba regular, no movía el culo con un swing que derretía el hielo de las copas.

Ahora que sé que estoy esperando un imposible, todo debería ser sencillo. No puedo esperar a que algo que no existe llegue a mi vida sino que debo explorar a las mujeres de verdad. El problema surge cuando en vez de "explorar a" uno escribe "conformarme con". Si sé que existe una mujer, verdadera o no, que es Real, cómo puedo entonces conformarme con una que no lo es? Cómo puedo pasar el tiempo con una mujer que sé que no es la mejor que puedo imaginar? Cómo puedo arrejuntarme con una mujer verdadera si mis ojos están viendo el horizonte a ver si divisan a una real...?

Ah pero claro! Todo esto no habría pasado por mi mente si no fuera por lo que pasó cuando el segundo trovador -de bastante gracia y buena música- se fue. Triunfantes entran Betina y ... Otra a cantar. Y qué cantan estas dos matacuras? Pop. POP! Estamos en una Peña, disfrutando de De Vez en cuando la Vida y antes de que me dé cuenta están dos viejas ridículas cantando pop gringo, pero en español.

Luego se baja Betina. Otra se queda sola y se pone a cantar rolas que ella compuso. Esta vieja sí cantaba pop para adolescentes con letras que ella juraba que eran bien profundas y filosóficas. Ella estaba convencida de que la descripción que daba del dolor que le provocó el wey con el que andaba cuando finalmente se hartó de lo que Otra llama humor y la dejó por alguien más que no podía ser peor, era la más original del universo entero y que todos la ovacionaríamos de pie mientras los hombres le aventaban flores y las mujeres brasieres. Estamos hablando de una tipa de unos 25 a 30 años, no atractiva, cantando letras con un sonsonete insípido y palabras que era mucho menos interesantes, inteligentes y creativas de lo que la tipa creía. A qué chingados estamos jugando? Y luego la muy idiota, entre canción y canción, se soltaba hablando de pendejadas como los Grandes. El problema es que cuando no eres de los Grandes, tus pendejadas suenan como pendejadas. Por otro lado, cuando Sabina y Serrat decían pendejadas, yo me estaba muriendo de la risa.

Finalmente se baja ella y se sube Betina. De ella sólo diré que nosotros y los de otra mesa nos levantamos y nos fuimos en ese momento. La noche no podría salvarse aunque Milanés entrara en mallas y capa y las aniquilara con su retórica vengadora; Serrat llegara y las fulminara con su vibrato exacerbado; Sabina se las cogiera hasta la exhaución para luego escribir versos cínicos sobre ellas; si... bueno pues, ya.

lunes, marzo 08, 2010

Irrelevante

Cualquier persona que me conozca bien podrá predecir que pienso que ese día interneacional de la mujer es una mamada. Y sí, eso pienso, pero no es relevante en este momento.

El día internacional de la mujer es un día dedicado a la nueva generación de mujeres, luchando por las libertades que los opresores y abusivos hombres de mierda les hemos negado por los siglos de los siglos, amén. Luchan por un tipo de igualdad social, que es el que merecen y es el que los hombres, en nuestra posición de poder, creemos vivir felizmente, cuando en realidad lo que sucede es que lejos de haber igualdad lo que hay es una comodidad y un favoritismo tan bellos a favor de los hombres -y por ello no nos damos cuenta de cómo están las cosas realmente.

Y aunque me parece genial que las mujeres estén saliendo de ese oscurantismo que la civilización supuestamente superó hace 500 años (que en realidad sólo el hombre lo superó, mientras se encargó de que la mujer se quedara en la edad media para siempre), tampoco es relevante.

Todo esto viene a raíz de un mail que acabo de recibir de Mercadolibre. Cualquiera que tenga afiliación con esa página sabrá que te mandan periódicamente mails promocionando ofertas y artículos nuevos pero, cuando los abres, te das cuenta de que en realidad son páginas genéricas que no están promocionando ningún artículo en particular. Es una estafa, pero también eso es irrelevante.

Este mail en particular venía con el encabezado, y cito, "¡Darío, regalos para sorprender en el Día de la Mujer!‏". No sabía ni qué esperar de esto. No se me ocurría un buen regalo que pudiera darle a una mujer para celebrar esa lucha social tan valiente y necesaria, tan impresionante y tan importante. Qué clase de muestra de apoyo podrías comprar por internet para regalar en tan interesantísimo día a una guerrillera en contra de la mala vida que le han impuesto? MercadoLibre obviamente tenía una respuesta para mí, en caso de que conociera a semejante caudillo de tan noble causa. Qué bueno que existen grandes compañías que piensan por mí, así puedo ocupar mi tiempo escribiendo estas mamadas en lugar de tomar mis propias decisiones.

Los artículos en promoción que MercadoLibre sugiere que le regale a mi mártir favorita son:
- Perfumes importados, desde $500
- Maquillaje, desde $520
- Planchas (para cabello), desde $549
- Cremas para cuidar tu piel, desde $534
- Bolsas, zapatos, vestidos, pulceras y cachorros.

Ssssssssssu puta madre! Nomás les faltaba poner delantales, estufas, lavadoras, collares de perro y esposas (handcuffs)!

El esfuerzo de tantas personas que han luchado por años y años por igualdad social tirado a la basura por una tienda. Qué manera de agarrar una buena causa y convertirla en un segundo día de San Valentín... hijos de la chingada.

Estoy indignado.

miércoles, febrero 17, 2010

DRM

Ante la perspectiva de la segunda venida del mesías, a quien la primera venida dejó cansado por doce años (gran venida habrá sido), me topo con que Blizzard, el padre del mesías, ha decidido incluir DRM invasivo en esta ocasión.

Para quienes no están familiarizados con el Evangelio según la Industria, DRM significa, en inglés, Digital Rights Managements. Sin intentar meterme en detalles técnicos, aburridos y por demás estúpidos, básicamente La Industria está demostrando una tendencia a cambiar la Compra por Renta. Es decir, para la industria lo mejor que podría suceder es que si uno, caliente y solitario, va a una tienda de videos y se compra una cinta de pornografía infantil china, sólo tenga permitido ver esa cinta tres veces en su vida. Es decir, no la compras para usarla cuanto quieras, sino sólo la rentas para verla algunas veces. Después de esto, si tuviera algún otro momento de delirio masturbatorio, tendría que volver a "comprar" su video favorito, para que La Industria le permita verlo otras tres veces.

Esto presenta muchas nuevas consideraciones a la hora de satisfacer ciertas necesidades básicas. El pervertido promedio, con un presupuesto limitado -entre otras limitaciones- tendría que pensarla dos veces antes de meter la cinta en la video (usando un lenguaje deliciosamente arcáico) porque ésta podría ser la última vez que tenga la oportunidad de ver a su famosa actriz infantil Xiao Ming en acción.

Pero éste no es un texto acerca de los dilemas existenciales y masturboheróticos de José Manos Peludas ni sus travesías sobre los tuguriosos barrios chinos de su ciudad. Eso lo dejaré para otro día.

En sus facetas menos peludas -es decir, contínuas y de derivada contínua-, DRM es ese pedacito de código que te pide el CD original cada vez que quieres jugar un juego. La idea que nuestro señor Industria tiene cuando implementa algo así es evitar la piratería.

En sus versiones de penetración más forzada, el DRM implicaba que cada vez que querías jugar tu juego favorito debías conectarte a un servidor de Su Eminencia la Industria para que ésta, en su infinita sabiduría, pudiera verificar que no eres un pordiosero miserable que subrepticiamente utiliza sus hechizos arcanos para jugar un juego por el que no pagó. Ese pordiosero miserable, cabe mencionar, vive dentro de todos nosotros. En los ojos de El Señor, todos somos unos pordioseros miserables que primero venderíamos nuestra madre a los reapers que pagar por lo que tanto trabajo le ha costado a Su Ilustrisima crear. Ante Sus ojos, todos somos iguales. Hasta los Chinos, que no tienen alma.

En sus versiones más escurridizas -y más peligrosas también-, el DRM implica que un programa que se instala junto con el juego revisa tu computadora para asegurarse de que no tengas ni siquiera las herramientas necesarias para ser un prolífico hacker que quiere destruir al sistema. Como ejemplo existe el infame SecuRom, con el que yo mismo he batallado, si bien levemente. Este pedacito de cielo, según reportan en internet, no te deja cargar tus juegos favoritos que vienen con él si tienes el Daemon Tools abierto, si tienes una quemadora de DVDs instalada o si usas un parche en el ojo y un pájaro en tu hombro que al menos tenga la habilidad de decir "Arr". Además, antes de que el juego siquiera comience a cargar, el maravilloso SecuRom pasa al menos 20 segundos "revisando el disco".

Un ejemplo un poco más pedestre de DRM es la Activación en Línea. Esto significa que cuando instalas el programa debes conectarte con el servidor del desarrollador para registrarte con ellos, para que puedan quemarte su logotipo en el trasero, como el inútil consumidor que eres y el patético intento de rumiante que aspiras a ser. Esto me parecía bastante inofensivo hasta aquella ocasión en la que estaba yo, como el mejor amigo del mundo que soy, instalándole Windows XP a la computadora de mi tan buen amigo Tycho, quien, cabe mencionar, desapareció de los radares a mediados de la década pasada -muchos sospechan que le entró al negocio de las drogas y la prostitución-. Su computadora venía con un disco ORIGINAL de windows xp, el cual estaba usando para instalar. Por supuesto, siendo un disco original -contrario a un Unattended Edition, que es pirata, por ejemplo- no traía los drivers adecuados para nada. NADA. Esto incluía -o excluía...- los drivers de la tarjeta de red.

Windows no me aceptaba el CD Key (que venía en una calcomanía del gabinete), pero no sé cómo diablos determinó que en sus mejores días el Tycho sólo mata a 10 niñas del Sudán y lleva a la quiebra a 12 compañías de software y, por ello, había que negarle la instalación de Windows, porque su copia, aunque en todas apariencias original, no era más que una peligrosa herramienta dle mal, si no se podía comunicar con internet. Supongo que Windows sabe lo que hace y confío en Microsoft. Luego, intenté futilmente comunicarme con ellos por internet para resolver el problema de manera legal, aunque en mi mente estaba ya flotando la idea de usar mi UE y claro que fallé, ya que la tarjeta de red no se había instalado. A final de cuentas, para instalar la copia, reitero, original del mugroso virus que en un patético intento por sentirnos menos violados llamamos Sistema Operativo, tuve que hablar a Microsoft, un 01 800, para que me contestara un chilango malhumorado quien me hizo miles de preguntas con un tono acusador y que, después de una llamada de 10 minutos, me permitió instalar la copia de Windows por la que, en teoría, el Tycho pagó.

Notemos que Windows Xp UE se instala en media hora sin que yo tenga que picarle mucho. Me puedo ir a desayunar, a ver la tele o a checar mis esclavos africanos en el sótano. Cuando vuelvo ya está todo instalado y sólo me falta limpiarme la sangre de las manos para comenzar a usar un Windows que ya viene con los drivers más comunes y programas más usuales. Hasta se pueden instalar las actualizaciones de Windows con él!

De vuelta al Mesías, a quien llamaré ahora Starcraft2 sólo porque lo puedo escribir sólo con la mano izquierda, Blizzard ha decidido implementar una nueva medida de DRM. Digo Nueva porque antes tenían la verificación del CD cada vez que querías jugar el juego -cosa que Warcraft 3 dejó de hacer en algún parche y me pareció por demás genial-. Su nuevo DRM requerirá que te conectes a internet y te registres (de la misma manera que Windows) cuando instales el juego. No parece tan malo. Además, como una nota al pie de página de tamaño de letra .000001, añaden que para jugar tendrás que conectarte a Battlenet para poder tener acceso a todas las nuevas cualidades que éste dará al juego. Chingón, más cosas que hacer en el juego, todo bien. Ah, por cierto, si no estás conectado a Battlenet aún podrás jugar offline, pero no tendrás acceso a tus juegos salvados.

Chingón... no, espera, qué?! Me están diciendo que un juego que va a tener "tanta historia" que lo van a partir en 1 juego y 2 expansiones NO me va a dejar jugar mis juegos salvados y progresos a través de la campaña que tan larga será, a menos que me conecte a Battle.net?!

Chingón...

Llevo una década esperando a que sacaran Starcraft 2, la secuela a uno de mis juegos favoritos, y ahora estoy pensando seriamente en no comprarlo para no apoyar estas medidas abusivas.


Esto da pie a un análisis de las distintas técnicas que aplican en el nombre de la paz, el amor y el DRM.


El argumento de los Creadores es simple: Si lo piratean, no lo compran. Si es más difícil de piratear, menos gente lo pirateará y más lo comprará.

El contra-argumento de los usuarios es menos simple: si es más difícil de piratear, es más restrictivo para el usuario que sí lo compra y, por ello, más usuarios van a piratearlo. Además, ningún sistema anti piratería ha durado mucho sin ser crackeado. En la mayoría de los juegos, el mismo día que sale ya hay una versión crackeada circulando por internet.


En lo personal, creo que la Industria tiene razón, salvo algunos casos extremos. Si bien es cierto que de cualquier manera, hagan lo que hagan y se tiren a quien se tiren, alguien podrá piratear el juego en menos de 24 horas, eso no implica que cualquier hijo de vecina puede tener acceso a esa copia pirateada.

Si uno piensa en el usuario promedio de una computadora, entonces uno tiene que considerar que ese usuario promedio tendrá un conocimiento promedio sobre el uso de computadoras. Este uso promedio se limita a Windows, Office, IE, Windows Media Player y, en el mejor de los casos, Winamp. Hay que recordar que Windows XP, por defecto, bloquea los archivos del disco C, de la carpeta de Windows y de Archivos de Programa (creo) para que el usuario promedio, en su medianez -o ebriedad, en ciertos casos-, no borre archivos necesarios para que el sistema corra adecuadamente. Y entonces la pregunta se presenta: Realmente podemos esperar que el usuario Mediano, que inadvertidamente podría borrar archivos necesarios para el sistema operativo, sepa cómo aplicar un crack para un juego?

La respuesta es no. El Mediano no sabe dónde se instalan los programas, cómo se instalan, cómo funciona Windows (mucho menos Mac OS o Linux) ni por qué va el 7 con el 5 y el 4 con el 3. Instrucciones que a mí me parecen tan sencillas como "Copia el crack a la carpeta donde se instaló el juego" NO LO SON para el usuario promedio. El Mediano no sabrá cómo instalar un crack aunque vengan las instrucciones en un .txt dentro del mismo DVD. Y por supuesto, cuando instruyes que "monten" el DVD me los imagino viendo fijamente el hoyo que tran los DVD enmedio y calculando las proporciones de su propio miembro para determinar si eso será posible o si les estoy insinuando que tienen el pene pequeño (sería una desgracia que cupiera...).

Las siguientes son las instrucciones usuales para instalar un juego pirata:
1.- Baja el juego de una página que no necesariamente es segura. El juego ocupará varios gb (hasta 14, en el peor que he visto).
2.- Monta el DVD usando Daemon Tools, alcohol 120% o tu herramienta favorita. Tornillos no requeridos.
3.- Instala el juego, usando el generador de Seriales que viene adentro del DVD que bajaste. Si falla, intenta generar otro.
4.- Copia el Crack a la carpeta donde se instaló el juego, la cual depende de cuál versión de Windows tengas.
5.- Si esto no funcionó, pasa dos horas buscando en foros la manera de arreglarlo.

Ahora, las instrucciones para instalar un juego con el más anal de los DRMs hasta ahorita:
1.- Mete el disco a la lectora
2.- Dale Instalar. Usa el Serial que viene en la caja.
3.- Regístrate Online
4.- Si esto no funcionó, lo siento mucho. Gracias por comprar nuestros productos.

El Mediano puede seguir una interfaz de "Click Siguiente" con un juego original y al final terminar con un producto perfectamente funcional, sin siquiera darle una segunda consideración a lo que el juego le está pidiendo hacer, como ceder su primogénito a Satanás.

En el peor de los casos, léase SPORE, sólo tienes permitido instalar un juego 5 veces en tu vida. Luego de eso, tienes que sacrificar una oveja y doce vírgenes al dios Industria para que, si anda de buenas, te permita volverlo a instalar. El meollo del asunto reside en que el Mediano juega sus juegos una vez, quizá dos, y luego los desecha. El Mediano tiene acceso a internet casi siempre, aunque sea sólo para verificar su juego al principio de cada sesión. El Mediano no quiere complicaciones y ciertamente NO quiere que se le atore el pene en el DVD.

El Mediano se asusta con la piratería si ésta se vuelve demasiado complicada, que ya lo es. Y entre más anal sea el DRM, más complicada será la piratería, yendo mucho más allá del conocimiento del Mediano.

Si tú tienes una técnica que va a afectar a la mayoría (que quizá "promedio" no sea lo mejor en cuanto al Mediano, sino "moda"), ya la hiciste. Los pocos usuarios más avanzados se pueden regodear en su victoria contra el DRM, mientras las compañías de videojuegos se regodean de su propia victoria en términos de ventas, mientras nadan en sus albercas de dinero. Y para muestra basta un botón: Spore vendió, me parece, alrededor de 3 millones de copias (no encontré la cifra exacta hasta la fecha, pero debe ser por ahí), a pesar de tener un DRM por demás invasivo, anal, desagradable y... malo. Así que en el peor de los casos, el DRM no impide que un juego se venda bien, así que si la cagas, como Spore, aún puedes salir a flote, pero si encuentras el punto exacto de DRM, ya la hiciste!

Cada Gamer se siente muy Insightful e Informative haciendo su anlálisis superficial acerca del DRM, diciendo que no funciona. Y cómo no iba a pensar eso, si al Gamer el DRM no lo detendrá jamás!

Y con Gamer no me refiero a "aquél que juega", sino a la subespecie humana que además de tener pocas habilidades sociales y cuestionable higiene, sabe lo que significa RAM y VRAM, sabe cuál modelo de tarjeta de video tiene, cuánta VRAM tiene, cuál es el CPU y GPU, etc, etc, etc.

El Gamer, así como cualquier minoría privilegiada, piensa que todos tienen para comprarse zapatos con diamantes en las suelas, como él, y no entiende por qué venden zapatos de zuela caucho. Piensa que debe haber una revolución y que todos los que fabrican y venden zuelas de caucho deberían ser empalados vivos!


Por supuesto que existe una línea que ninguna compañía debe cruzar. Un ejemplo ficticio que claramente cruzaría esa línea sería que el DRM del juego X incluyera un complicado procedimiento con tentáculos, vaselina y una ardillas, necesario para instalar el juego. Claramente el juego no se vendería, salvo en las esferas más oscuras del sadomasoquismo. El secretillo del éxito está en encontrar esa línea y pegártele tanto como puedas y la desgracia para los usuarios es que esa línea cada vez se acerca más a los tentáculos, vaselina y ardillas.

Se pensaba que Spore demostraría de una vez por todas que han llegado demasiado lejos con su DRM, pero el hecho de que hayan vendido tres millones de copias sugiere lo contrario. También sugiere lo contrario el anuncio de Ubisfot de incluir una nueva forma de DRM en sus futuros juegos, comenzando por Assassin's Creed 2, un juego que pensaba (en tiempo estrictamente pasado) comprar cuando saliera para PC.

Este nuevo regalo de nuestro Señor La Industria consiste en que te van a hacer el favor de permitirte instalar tu juego, por el que pagaste, tantas veces como quieras (a diferencia de spore), pero, PERO, para jugar tendrás que estar constantemente conectado a internet, al grado de que si pierdes la conexión mientras juegas, el juego se cierra y tu progreso se pierde. Por supuesto que esto no tiene ningún beneficio para ti, usuario, sino que causará un sinfin de problemas, quejas, manifestaciones, revoluciones sociales y terminará en un gobierno militar, como sucede en todas partes. Claro.

Para mí, esto CLARAMENTE cruza la línea y jamás compraré un juego que tenga esa imposición (y estoy dudando en comprar Starcraft 2, que tiene una versión mucho menos penetrante). La pregunta de los sesenta y cuatro mil es si el Mediano pensará lo mismo que yo y si ese pensamiento afectará las ventas de los nuevos juegos que salgan con eso.


Para aquéllos que piensan que esto no les afecta en lo más mínimo va lo siguiente. Una vez que la industria de los videojuegos encuentre el DRM más prohibitivo que el Mediano esté dispuesto a aceptar, la industria de la música (que ya lo intentó, pero falló por adelantarse a su época), la de las películas y la del software en general le seguirán y tendremos lo que toda compañía quiere: the cloud.. Un futuro en el que no compres tu contenido digital, sino el permiso de usarlo desde el servidor de la compañía que lo posea, mientras la compañía lo quiera.

Los videojuegos no son los primeros en tener DRM y no serán los últimos. Video games are the middle children of history, man.


La piratería NO es la solución, como solía pensar. Es sólo leña para el fuego. La solución, me doy cuenta ahora, es no usar ese producto con DRM que pretende decirte cómo, cuándo y cuántas veces puedes utilizarlo. Es la única manera en la que podemos decirle a Su Ilustrísima que ya no aceptaremos este maltrato, estos contratos que deberían ser anticonstitucional en todas partes menos China -ahí todo se vale-, estas prohibiciones que no hacen mas que jodernos a nosotros que estamos dispuestos a pagar por los juegos.

Por qué la piratería no es la solución? Porque eso sólo les da la excusa perfecta para ser más prohibitivos. Entre mas juegos se pirateen (para lo cual se puede utilizar una estadística provista incluso por The Pirate Bay), más "razones" tendrán las compañías para acercarse más y más a la Nube, hasta que nosotros, como usuarios, perdamos todos los derechos que al Mediano no parecen importarle.

Qué curioso que las grandes compañías terminen controlándonos a todos a través de los Medianos y su ignorancia con la que siempre pueden contar.





Y al final me quedo con un pensamiento. Si lo que quieren evitar es la piratería, por qué no incluyen DRM en los juegos de consola? La piratería ahí ha de ser enorme también (aunque no sé cuánto). Quizá el motivo oculto para implementar DRM es desaparecer los juegos para PC lentamente para sustituirlo todo con juegos de Consola, que parecen ser más redituables. El problema es que los juegos de consola no te dan opciones: es como Microsfot/Nintendo/Sony dice o no es nada.

jueves, noviembre 05, 2009

4 niveles y contando.

Ahora estudio matemáticas.

Entré a una maestría en matemáticas porque no podía soportar siquiera imaginarme sentado en la parte de atrás de un salón escuchando por n-ésima vez la introducción a la cuántica. La sola idea de volver a ver la ecuación de Schrödinger al mismo nivel al que la vi en la licenciatura, por n-ésima vez, hizo que mi cabeza explotara varias veces. Lo bueno es que San Luis sí tiene variedad en tiendas y encontré una que vende el modelo exacto de mi cabeza.

No es que no soporte la física sino que no soporto que el imbécil estudiante promedio que entra a una maestría en física no sabe nada de cuántica, electro o física estadística, por lo que todos (supongo) los programas de maestría incluyen esas clases. Estoy HARTO de ver la ley de Gaus y la estúpida ecuación del estúpido Schrödinger que se cree muy listo porque revolucionó la manera en que vemos la física (aunque lo que hizo no es mucho mejor que cucharear ciegamente). En lugar de perder su/mi/me/contigo tiempo viendo esas idioteces deberían entrar en discusiones interesantes sobre esos temas tan extraños. Hablar de física actual (no, la física moderna NO es actual) y, si quieren hablar de física vieja, al menos ahondar en el tema.

Y todo esto viene a ser el desenlace (bueno, quizá todavía no, pues todavía faltan más niveles de estudio) de una cadena de decepciones que he venido sufriendo desde la primaria. Cada año prometían que el siguiente sería más difícil, complicado, que estudiaríamos cosas más intrincadas y que disecaríamos cerdos vivos. Pero no, cada año de la primaria pasábamos medio año repasando las cosas del año anterior porque los niños parecen tener la capacidad de retención comparable a encontrarte un dedal lleno de agua cuando llevas dos días perdido en el desierto. El resto del año nos lo pasábamos viendo dos temas una y otra y otra vez porque, de nuevo, los niños son unos idiotas que merecen morir. Luego en sexto comenzaron las promesas de la secundaria. Un nuevo nivel con más dificultad que el Battletoads de nintendo en modo de dos jugadores, con maestros especializados en cada materia, más tarea, más exámenes, más cerdos y, sobre todo, más brasieres. Pero no, nada de eso. Los maestros de secundaria eran, son y siempre serán unos perdedores. No saben nada y se dedican a ponerte a hacer una serie de actividades "didácticas" idiotas, como hacer cartulinas, dibujos y resolver ecuaciones diferenciales no lineales analíticamente. Todavía recuerdo al imbécil de mi maestro de historia en Secundaria que nos ponía a copiar los dibujos del libro. Hasta la fecha recuerdo uno de los dibujos más complicados que tuvimos que copiar. Y la historia? No sé. Sólo recuerdo el cañón y un sujeto afeminado tirado muy plácidamente sobre éste. Parecía estar vivo, pero nunca le pregunté.

Cada año de la secundaria fue un asco académicamente hablando y una decepción horrible. Aunque he de admitir que sí hubo más brasieres, pero difícilmente compensaba todas las fallas de la escuela. Si tan solo hubiera sabido algo de topología en aquel entonces quizá habría podido aprender algo del creciente flujo de senos a mi alrededor, pero no. Ni siquiera sabía cálculo y como todo buen hombre y lesbiana sabe, no se puede uno divertir con un par de senos a menos que se sepa cálculo. Por eso hay tantos jotos en enfermería.

A decir verdad, la prepa es el único nivel que no me decepcionó. Ahí sí suponían que había algo más que algodón de azúcar en mi cráneo y encontraron alguna manera de relacionar el hecho de que los alumnos pagan un chingo por estar ahí con la idea de explotarlos. Brillante. Viniendo de 9 años de no hacer nada productivo y sacar calificaciones decentes, me fue muy difícil adaptarme a la idea de tener que hacer cosas tan ajenas a mí como tarea y estudiar. Por eso reprobé varias materias al principio. Curiosamente las materias que reprobé fueron mate 1, mate 2 e inglés 5 (y químicas 1 y 2, pero eso no tiene nada de curioso porque ODIO la química). Una vez que agarré la onda y me adapté al ritmo, tuve los dos semestres más agradables de mi vida. Me la pasaba todo el día en chinga, teniendo más carga de la normal para graduarme a tiempo, yendo a jugar Pingpong en una hora libre casi todos los días con Falaz o jugando starcraft en laptops ajenas, estando en voley ball y en dibujo y saliendo con mis amigos. Es la única vez en la vida que he tenido un ritmo agradable, rápido y que al final del día caiga muerto en la cama.

Luego, por supuesto, la universidad. Cuando estaba en la prepa tuve una revelación divina: Dios no existe. Luego tuve otra revelación, pero no-divina (sería estúpido que fuera divina, considerando la revelación anterior): quería estudiar matemáticas. Unos días después comentéselo a Falaz quien me dijo que él quería estudiar física. Hasta ese momento no lo había considerado, pero la física sonaba más interesante que las matemáticas. Así terminé en el hoyo miserable del departamento de física de la UNISON. Aunque fue un periodo generalmente agradable de mi vida, académicamente esperaba mucho más. Ciertamente esperaba no poder siquiera acercarme a pasar las materias sin necesidad de ir a clases, mamársela a los maestros o hacer cualquier esfuerzo significativo, pero ése no fue el caso. Regresé a mis malos hábitos de la secundaria y me pasé la licenciatura haciendo nada. Ni siquiera se la mamé a nadie.

Y fue una estafa! La cantidad de brasieres disminuyó considerablemente en la universidad. Estúpidas físicas complejas (cuerpos reales, senos imaginarios).

Después de 16 años de educación puedo asegurar categóricamente que lo que ahorita recuerdo de lo que me enseñaron lo pude haber aprendido en menos de un año leyendo todos los días libros interesantes (No, los de la SEP NO son interesantes y mucho menos los de vampiros emos!). Con la notable excepción de algunos maestros de la prepa (Perra, Macario, Claudia y Darren) y de la universidad (ejemplos numerosos, pero ciertamente no la mayoría), ninguno fue útil en lo absoluto! Nada decían que no estuviera mejor dicho en un libro.

Y luego llegar a la maestría y que el maestro de cuántica me diga que la definición de Hermitiano en la notación de Dirac es así porque él lo dice, a pesar de ser contraintuitiva, es una mentada de madre equiparable a aquella vez que me... mentaron la madre muy feo... sí... . La única razón por la cual mi año en esa maestría no fue una total pérdida de tiempo es que en algún momento me puse a leer el Jackson y ese wey es muy hombre; le ha de llegar hasta la rodilla y de seguro maneja un triciclo.


Pues bueno, difícilmente puedo comparar las clases que ahorita llevo en matemáticas con alguna otra clase porque los temas son totalmente distintos. Tengo un maestro que fácilmente supera en asquerosidad crónica-degenerativa a cualquier otro maestro que haya tenido desde la prepa (aunque es superado por mucho por esa bruja asquerosa que me dio mate en segundo de secundaria que me odiaba con toda su alma porque la corregí dos veces al principio del año (y porque era tan horrible que mi poca fe en la humanidad me asegura que ningún hombre se ha atrevido a tocarla jamás, por lo que odia a todo mundo). Que un alumno corrija al maestro debería ser motivo de celebración y de una lluvia de vírgenes desnudas y necesitadas, pero esta maestra no lo vio así y lo tomó como motivo para decirme que era un idiota (no lo dijo con esas palabras, pero así lo vi yo antes de reirme de ella)). Tengo otro maestro que ha demostrado una capacidad impresionante para resolver los problemas que nos deja, pero cuyo cerebro está tan desordenado que encontrar la corteza le tomaría tres días a un equipo de búsqueda equipado con perros y con perras. Mi tercer maestro... no sabría qué decir de él. Parece un buen maestro pero creo que sólo he entrado a 3 de sus clases. Curiosamente esto no es mi culpa (lo juro!) sino que él no va!

Probablemente se deba a que soy físico y por ello no he sentido el Rigor matemático en todo su esplendor. El punto es que me cuesta trabajo seguir las clases. Y cuando digo que me cuesta trabajo me refiero a que no puedo darme el lujo de tener viajes astrales durante las clases y limitarme a ver el pizarrón cada 10 minutos para captar lo que está explicando el maestro. Realmente tengo que poner atención!

Quizá una vez que me acostumbre al Rigor el efecto pase, pero por lo pronto estoy disfrutando mi aprendizaje de las matemáticas formales y en todo momento estoy viendo posibles aplicaciones a la física.

Todavía no estoy seguro, pero probablemente termine arrepintiéndome de haber entrado a una maestría en física al principio.

Finalmente tengo aspiraciones en la vida. No son a largo plazo precisamente y ciertamente no constituyen un plan de vida, pero por primera vez tengo algo en mente. Quiero entrar a un buen doctorado. En mi desgracia extrema terminé dándome cuenta de que los mejores departamentos de Teoría de Partículas en el mundo se encuentran en Estados Unidos así que muy en contra de mi religión, mi aspiración ahora es que me acepten en una buena universidad Gringa.

La verdad es que vivir en EUA no me entusiasma mucho. Preferiría vivir en Europa donde, mis fuentes me informan, por cada hombre hay diez viejas buenas y semi desnudas esperando a que las lubriques. También me informan que, a diferencia de lo que me decían mis padres de niño (o sea, hasta la fecha), el dinero SÍ se da en los árboles y, lo más importante de todo, no hay guachos. Cabe mencionar que mis fuentes no son muy confiables. Empero, los europeos parecen estar obsesionados con los experimentos del CERN y los pocos verdaderos grupos teóricos que hay publican menos artículos que cualquier investigador de Princeton o Cornell publica por sí solo después de una lobotomía.

Mi único problema es que me cuesta mucho trabajo salirme de las costumbres que he tenido desde los seis años (excepto el último de prepa). Espero lograrlo.

Todavía estoy esperando esos cerdos...

domingo, mayo 03, 2009

La belleza de enseñar matemáticas (!)

Como muchos sabrán, soy maestro de matemáticas en una secundariucha de paga en San Luis. Quien haya escuchado de esta escuela, habrá escuchado pestes sobre ella y yo, como maestro de ahí, tengo la obligación... NO, el PLACER de confirmarlas todas.

Tengo la teoría de que los niños me ven como un oso de peluche de tamaño más-que-natural y por ello me aman. Enserio, los niños me aman. Siempre ha sido así y aprendí a vivir con ello, incluso disfrutarlo (ahem...). Por esto, siempre que me atrevo a estar parado por ahí en la escuela sin hacer nada se me TIENE que acercar un grupo de pequeños monstruos, algunos que ni conozco, a platicar conmigo, reirse conmigo, jugar conmigo o simplemente a VERME de cerca. Quizá algunas mañanas se me olvida quitarme los changos de la cara. Pinches changos que se me trepan (a la cara, genitales apuntando hacia afuera, lo juro) durante la noche.

Los niños tienen su encanto (y no me refiero a la vara de la justicia) porque tienen una mente sencilla y relativamente aislada del mundo "real", o sea el mundo asqueroso de los adultos amargados que pagan los servicios y ven domingo televisión. Me divierto diciéndoles tonterías y con las tonterías que me dicen.

Quizá nací para hacer este trabajo. Quizá sólo lo hago para comer niños (si te comes a los malos estudiantes, el director no te dice nada). Quizá sólo lo hago por la gran remuneración económica propia de la profesión. Quizá lo hago porque me gustan las matemáticas. Quizá -y esto es lo más probable-, sólo lo hago porque no tengo nada más qué hacer que no me haga querer sacarme el alma por los poros del revés de mi mano izquierda. El punto es que lo hago.

Mis alumnos son un asco. Enserio. Cuando llegué a esa escuela, no distinguían un número negativo de un enema, ni una fracción de el segundo estado cuántico de un electrón en un átomo de helio. De alguna manera de las arreglaron para pasar año tras año sin siquiera saber que 10-10 es igual a cero, independientemente del signo zodiacal en el que el papa actual nació. No saben que una fracción es más que un instrumento de tortura espiritual creado por los adultos en el poder para chuparles la alegría de la vida... entre otras cosas (Que chupan). No entendían que cualquier número multiplicado por 1 no crea una implosión en una estrella de Andrómeda, causando que los números negativos se vuelvan positivos, los positivos se vuelvan Coalas y los Coalas dejen de existir como los conocemos. Mucho menos tenían idea alguna de que un número multiplicado por cero no altera el sentido de rotación de la tierra -haciendo al péndulo de Foucault una irregularidad literaria-.

Estoy muy orgulloso de que después de sólo seis meses de clases (o algo así), ya saben que los Coalas no dejan de existir (a menos que dividas entre cero). Mis alumnos están aprendiendo tan rápidamente. Ahorita la mayoría ya me puede contestar con relativa facilidad cuánto es doscientoscincuentaydosmillonésimas menos doscientoscincuentaydosmillonésimas, entre tres. Algunos todavía me dicen que vale aproximadamente tres enemas, +- dos Coalas por errores de redondeo.

Y uno espera que si no son buenos en matemáticas, sean buenos en algo más. Que algún conocimiento, de alguna materia, se les quede en ese montón de paja mojada que cariñosamente llaman cerebro. Lo que uno esperaría, como siempre, no se cumple. Con ciertas excepciones, no son buenos en nada... NADA. Los que son buenos en algo -excepciones, pues-, son apenas un poco más que mediocres. El resto, obviamente, aspira a ser mediocre después de mucho esfuerzo en la universidad.

Por si esto fuera poco, mi fe en las matemáticas es casi inexistente. Más allá de la aritmética, cualquier enseñanza de matemáticas es tan inutil como unos zapatos para correr en las paraolimpiadas. Muchos argumentan que aprender matemáticas te ayuda a desarrollar pensamiento crítico, lógica y malabarismo. Claro, en teoría es así. Si se les enseñara a pensar en matemáticas, a comprender los números, a trabajarlos de manera adecuada, etcétera, entonces tendrían razón en que les están enseñando algo útil, pero bajo el esquema actual de las cosas sólo se les enseñan procesos mecánicos para resolver (palabra que no comprenden realmente) sistemas artificiales de ninguna aplicación práctica.

Luego me pongo a pensar... de qué les sirve a los imbecilitos aprender a resolver sistemas de dos ecuaciones con dos incógnitas? Yo, como persona que aprendió a ver la vida en términos de ecuaciones, he utilizado esa habilidad en muy pocas ocasiones y siempre ha sido sólo por el afán de utilizarla, no porque sea en realidad necesaria.

Yo me imagino que los que diseñan estos cursos de matemáticas están pensando en algo como esto:



(la imagen se ve cortada. Con un click se abre completa, la muy zorra)


"
Necesitamos disparar nuestro rayo superdestructor a este planeta lleno de invasores malignos que quieren invadir la Tierra, pero nos estorban estos otros planetas. Si tan solo supiéramos cuánto vale el ángulo inscrito que corta a estos dos puntos cuyo arco es de 50°...
"

"
Si entendiera las leyes de los exponentes, podría calcular la probabilidad de que un hijo con mi hermano me saliera deforme...
"

"
-Hola nena... noté que la segunda derivada de la superficie de tus pechos es deliciosamente negativa... te parece si bailamos?
"

Explicarle a un niño de 12 años que está aprendiendo matemáticas para poder calcular la probabilidad de tener consecuencias catastróficas por su futuro -e hipotético- incesto puede ser una labor más complicada y futil que enseñar matemáticas en sí, así que por ahí no va la cosa.


Luego la maestra de matemáticas que le daba (matemáticas) a primero fue atacada por terodáctilos explosivos -o se fue a Canadá, siempre me confundo- y me dieron el grupo de primero de secundaria. Ese grupo es sencillamente genial. Los niños son lindos, amables, graciosos y no avientan los casilleros por la ventana. Todos en ese grupo me caen bien y todos están dispuestos a aprender e incluso, en ocasiones especiales y bajo cuidadosa supervisión, a pensar. Son simple y sencillamente mi grupo favorito y lo que es más, los temas que se dan en primero no son tan asquerosamente abstractos como para carecer completamente de sentido.

Entre la niña sumamente inteligente de mirada baja y sonrisa coqueta, el niño ligeramente afeminado que aprende muy rápidamente, la niña más hermosa del mundo (tanto que si algún día tengo una hija, sería genial que se pareciera a ella (no hablo del físico)), un duende que se coló al salón, un niño sarcástico, amargado y divertido, otro con un humor muy parecido al mío (tan afortunado él) y una niña que creo que me ve como una figura paterna, me divierto mucho en esa clase. Estos animalitos sí aprenden y hasta podrían, en un futuro lejano y con algo de suerte, no ser mineros de carbón en un país tercermundista de los gachos.

A pesar de todo y de todos, odio dar clase de matemáticas. Estoy convencido de que bajo el esquema actual de la enseñanza y mientras me exijan cubrir ciertos temas idiotas, es imposible enseñarles a pensar y a entender. Sólo se les puede enseñar a hacer. Son como arañas de maquiladora que soldan hilo con hilo, sin saber por qué va el siete con el cinco ni el cuatro con el tres.

Sinceramente espero no volver a dar matemáticas a este nivel a menos que me den un grupo al que le pueda exigir como los esclavos sin valor que son, para que piensen, no para que hagan, que digieran, no traguen; que desarrollen el pensamiento crítico, no pectorales de acero.

Las matemáticas no tienen sentido sin la vida diaria y mucho menos si tienes pectorales de acero.




Alguien alguna vez sugirió que (!) fuese el signo para el sarcasmo en el lenguaje escrito.

viernes, diciembre 12, 2008

Lenguaje(cuento)

Esa tarde la tenía ocupada, pero la petición vino con tal tono de urgencia que no me pude negar y los planes con mi esposa tuvieron que esperar.

La conferencia era el Jueves y estuve preparando mi discurso desde el viernes anterior. Quería que todo saliera a la perfección; escogí cada una de mis palabras con cuidado en demasía, me aseguré de darle un ritmo animado a la plática, mantenerlos despiertos, atentos e interesados. Hasta donde sabía, estos niños estaban muy bien educados: Estaban en la mejor de las escuelas, donde sus travesuras infantiles habían de interrumpirse de 8 a 2 y su atención no podía desviarse de sus estudios. Su reputación los precedía y yo estaba seguro de que notarían todos los detalles que estaba cuidando al escribir. Apreciarían toda la información que me estaba dedicando a encontrar de tan diversas fuentes y al final recibiría al menos un escandaloso y cálido aplauso de felicitación y entendimiento.

Ensayé una y otra vez con distintas audiencias: mis colegas, mis amigos, mi esposa que a regañadientes había aceptado que cancelara nuestros planes para nuestro quinto aniversario nupcial. Alteré el discurso incontables veces basándome en lo que me decían mis audiencias y en lo que yo mismo notaba. Alcancé una perfección en la retórica que hasta a mí me sorprendió. Los temas fluian suavemente, las transiciones eran imperceptibles, la información y los pensamientos, así como las conclusiones estaban impecables. Todo estaba bien.

En el tema de mi esposa también me tomé mi tiempo. Cambié destinos, reservaciones, transporte, fechas, amores. Siempre estuvo presente en mi mente y cada minuto que pasaba preparando esta conferencia me pesaba como yunque atado al cuello. Ella entendía, o decía entender, pero eso no era excusa para descuidarla de manera alguna y no lo hice. Todo estaba listo para el viernes por la noche, un día más tarde de lo debido, pero sabía que podría compensarla.

Hasta el miércoles había estado pensando en el Jueves. Llegó el jueves y mi mente se llenó de viernes. Me subí al auto y en cinco minutos estaba en la escuela preparándome en el auditorio para dar mi tan bien preparada y por demás interesante conferencia. Todo estaba listo y a la hora indicada, como Kant en sus buenos tiempos, comenzaron a entrar los niños ordenados, en silencio absoluto, con ciertos dejos de interés en sus miradas. Se sentaron y comencé mi plática.

El tema lo manejaba a la perfección y con tanta preparación no tuve problema alguno para dominar miedos irracionales. Estuve divertido, interesante, ágil, perfecto. La dicción no era mi fuerte pero esta vez excedí mis propias expectativas; hablé fuerte, clara y confiadamente. Mi plática había salido exactamente como la había planeado; en ningún momento noté que alguno de los niños desviara su mirada de mí. Estaban atentos y esforzándose por seguirme el paso, aparentemente lográndolo.

Para el final de la conferencia les agradecí su atención e hice un ademán siguiendo mis palabras. Entonces un gesto familiar; un símbolo en un lenguaje extraño que en mi niñez tan fluidamente utilicé con mi hermana todos los días de nuestras vidas hasta que ella murió, siendo yo aún un niño. Ese símbolo que indudablemente significaba aplauso, apreciación, felicitación y entendimiento. Todos los niños, en perpetuo silencio, levantaron sus manos abiertas y comenzaron a girarlas de un lado al otro y de vuelta.

Aún tengo mis planes con mi esposa y espero que ésos salgan mejor.

domingo, noviembre 23, 2008

Carta de una madre preocupada

Una de mis alumnas de tercero llega un día y me explica la terrible historia de su tarde anterior. La historia está resumida en la siguiente carta que me mandó su madre:

"
Buenas Tardes!!

Profesor Darío

Cinthya comenzó el ejercicio que tenía de tarea, tuvo una duda y le pidió a su papá le explicara pero la confundió más.

Agradecería su comprención y que me hiciera favor de volverle a explicar.



Atte. Sra Asdf Qwerty
Firma

"


Cinthya me dijo que le preguntó a su papá una duda minúscula y éste se soltó explicándole algo que ella sabía que estaba mal. El papá entonces procedió a responder todos los ejercicios de la tarea. Ella, no atreviéndose a mandarlo a volar, simplemente se resignó. Me entregó la tarea y me dijo "creo que está todo mal... ahí me dice". Vi la tarea y efectivamente estaba todo mal, jaja.

Después me entregó la carta de la mamá y me reí muho. "Me la puedo quedar?" -pregunté. "Eh? Para qué?" -contestó. "Es que está muy graciosa". "Jajaja, ok, toda suya".

lunes, noviembre 10, 2008

Del propósito de las cosas.

En nuestro eterno afán de encontrarle un sentido a la vida hacemos muchas cosas. Tenemos metas, aspiraciones, planes, perros obesos, gatos llamados Luis y un gusto desmesurado por el mañana. Todo esto para llenar un vacío que se nos forma en el estómago el día en el que nos levantamos con la convicción de ser mejores.

Y es curioso que nos demos el lujo de llenar el vacío de hoy con la esperanza de que el vacío se habrá ido mañana, tan solo porque hoy tenemos esa esperanza. Y claro, la esperanza es algo bueno, y las cosas buenas nunca mueren, o algo menos eso dijo Andy Dufresne. Yo, por otro lado, sí morí. Conclusión: no debí ser bueno.

Pero eso de ser bueno es algo más allá de mi comprensión. A veces me siento sobre una calabaza y me pongo a pensar que podría ser yo la persona más estúpida del planeta entero, no comprendiendo un concepto tan sencillo como Ser Bueno. Pero no, el ser bueno no se puede separar de una utilidad ulterior de la vida. Sólo puedes ser bueno si existe un propósito en la vida hacia el cual puedas ser bueno. O malo. No puedes ser bueno ni malo a menos que conozcas el propósito de la vida y, curiosamente, mucha gente toma el ser bueno o malo como el propósito en la vida. Pero no, los eigenvalores no están disociados de los eigenvectores.

Dicen por ahí que el conocimiento no tiene utilidad sin un propósito, pero si la utilidad en sí es un propósito, esa frase se puede reescribir como "El conocimiento no tiene propósito sin un propósito". Y claro, un auto no puede volar si no puede volar, y para poder volar debe poder volar. Esto lo concluimos (muy a mi pesar) en la preparatoria y hasta la fecha, de nuevo muy a mi pesar, me sigue pareciendo un hecho inamovible de la vida, pero que no aporta nada ni al conocimiento sobre la vida ni al propósito de ésta.

Y entonces se divide a la vida en dos rubros: el conocimiento y el propósito. Supongamos que son ortogonales y forman la base de la vida misma. Sin conocimiento, sólo te puedes mover en el eje del propósito; sin propósito sólo te puedes mover en el eje del conocimiento. En cualquiera de los dos casos, existe una zona que está fuera de tu alcance. Debemos tener acceso tanto al conocimiento como al propósito para poder pasearnos felices por la vida. Aunque claro, pasearnos felices por la vida es un propósito y, por ello, todo se devuelve a lo mismo. Necesitamos propósito para tener propósito.

Cuál es, entonces, el propósito del propósito? Si estamos tan aferrados en encontrar el propósito de la vida, debemos preguntarnos qué haremos una vez que lo encontremos, en el supuesto de que suceda. Para qué lo queremos? Por qué queremos saber el propósito de la vida? Amor al conocimiento? Entonces, aún cuando se puede pensar que el propósito existe independiente del conocimiento -como muchas personas parecen pensar, el único propósito del propósito es el conocimiento. Quizá no el único, pero sí el último (as in ultimate). El conocimiento, por otro lado, no requiere del propósito. Prueba de ello es cualquier departamento de Teoría de Cuerdas en cualquier universidad. El conocimiento es la fracción que ya no se puede simplificar. Es aquéllo que no requiere de nada más para existir. Quizá es más como un número irracional que no se puede separar en partes más simples. Es lo más complicado, lo más incomprensible, es aquello que no se puede conocer. El conocimiento y el conocimiento del conocimiento son entes separados, a diferencia del propósito y el propósito del propósito. Quizá el conocimiento del conocimiento ni siquiera existe y a nadie le interesa. El conocimiento por sí solo es suficiente para existir; ni siquiera se requiere a sí mismo. Y que esto no sea confundido con aquéllo que se podría contestar con un "Para conocer hay que conocer", pues esa frase habla sobre el objeto a conocer y no sobre el conocimiento en sí.

Y de vuelta al asunto de la vida. El conocimiento y la vida son lo mismo. A lo largo de la vida no hacemos más que acumular conocimiento. Nada más sucede realmente. Y esto es algo que he estado masticando desde que estaba en la secundaria, quizá desde antes. Nosotros no vivimos en el presente. Vivir en el presente es tan absurdo como la idea de dos eventos evidentemente simultáneos en el régimen relativista. Lo único que ha sucedido en el mundo es lo que la gente puede recordar o lo que aún tiene efecto sobre el mundo. Sin embargo, lo que tiene efecto sobre el mundo debe poder ser discernible; si no, no sucedió jamás. Si un árbol cae en el bosque y no hay nadie para escucharlo, realmente hizo un sonido? No. Si no hay nadie alrededor, el árbol ni siquiera existe. El hombre es la medida de todas las cosas (esta frase tiene una extensión tan amplia sobre nuestra vida cotidiana y sobre nuestra concepción de la probabilidad). Sin hombre, no hay vida. La mujer, obviamente, no cuenta. Si ningún hombre sabe que el árbol existe, entonces no existe.

La diferencia entre "no saber" y "no recordar" es etérea. Y con etérea me refiero a que es como el éter conceptualizado a finales del siglo XIX. Cómo sabes cuándo no recuerdas algo y cuándo no lo sabes? A veces, en los buenos casos, recuerdas que alguna vez lo supiste y la ambigüedad es inexistente. En otras ocasiones, ni siquiera tienes conocimiento de haber tenido conocimiento y es en estas ocasiones en las que no se puede decir la diferencia. En términos prácticos, claro, es totalmente irrelevante, pero en términos de idioteces nocturnas que escribo para no trabajar en las N cosas que tengo por hacer, es parte del tema central de la vida.

La vida está cosida a retazos de urgencias, disimulos y rutinas. Lo que no recordamos no sucedió en nuestro mundo y la existencia del mundo de los demás es algo de lo que no estoy muy convencido todavía. A final de cuentas, ojos que no ven, corazón que no siente.

La vida, pues, no tiene futuro ni presente. Es sólo pasado enmarañado en la red neuronal que nos caracteriza. La movemos, revolvemos, masticamos, tragamos y vomitamos. Es nuestra vida y lo único que podemos hacer de ella es conocerla. No es un propósito, es un destino.

jueves, octubre 23, 2008

What if (ridiculously short story)

As she stands there, after two hours of waving her husband good-bye, looking at the cute guy across the street as he does what he does every morning, she just wonders what would happen if for once, just once, she left the house for a few minutes. The answer comes quickly: she would never come back.

domingo, octubre 12, 2008

La Torre de las Once Alarmas

Hace como dos meses, durante mi búsqueda de trabajo me encontré con una oferta bastante prometedora. Ofrecían buen dinero, no pedían casi nada y el horario no podría haber sido mejor. Hago la llamada de la verdad, me contestan, me dan muy poca información y se niegan a decirme dónde están sus oficinas hasta que les diga que, en efecto, quiero una cita con ellos mañana a las 5 de la tarde. Me preguntan qué nombre venía en el anuncio y la Primera Alarma suena en mi cabeza. La ignoro como cuando el despertador suena por primera vez, muy iluso él pensando que de hecho me voy a levantar, y sólo lo apago para dormir más. Pobre.

La dirección estaba un poco lejos, pero en auto llegué como en 15 minutos, contando el tiempo que me tomó encontrar la calle, estacionarme y demás menesteres propios de cuando llegas a una dirección nueva en una colonia no precisamente bella de calles pequeñas y casas sin número. La dirección, Médicos 119, para futuras referencias, es una casa. Segunda alarma. No es una oficina, no es un edificio, no es un búnker de guerra. No, es una casa. Y una fea, para esto. Afuera tiene un letrero en media cartulina amarilla escrito a mano con letras negras "Médicos 119". Tercera alarma, sigo durmiendo.

En la cochera hay unas sillas, ahí, a la intemperie. No sé cuál es su función. Me acerco a la entrada y hay un escritorio con un sujeto de apariencia poco profesional. "Hola, vengo a una entrevista de trabajo". Me vuelve a preguntar lo que preguntó por teléfono, le contesto lo mismo (no, el universo no había cambiado mucho en las últimas 24 horas), le entrego unos papeles que me pide y me salgo un momento a esperar a que llamen mi nombre. Junto conmigo, tres tipas de apariencia estúpida siguen el mismo proceso que yo. Finalmente, después de una larga espera de cinco minutos llaman mi nombre y me hacen pasar a la cas... oficina. Subo a la planta alta y me recibe un sujeto regordete, con cara de bonachón y calva de preocupación. El que podría ser mi jefe, supuse en ese momento. Entramos a su oficina y platicamos brevemente. Al final, después de hacerme las mismas preguntas que dos veces me había hecho el sujeto de la entrada y algunas preguntas más, me dice algo como "Bueno -mira su reloj-, ahorita ya empezaron pero yo creo que sí puedes entrar". Un signo de interrogación se dibuja en mi cara pero el sujeto de respetable apariencia lo ignora. Se retira por unos segundos y cuando vuelve me invita a pasar a la siguiente planta del edificio. Me recuerda a una película de Bruce Lee en la que se va peleando con diferentes sujetos subiendo una torre. En cada piso había un sujeto más fuerte que el anterior y con menos vello corporal.

Me hacen pasar a un cuartucho feo con unas 50 sillas puestas en forma de auditorio. En una tarima de unos 30 centímetros de alto estaba un sujeto de traje con apariencia de tranza (cuarta alarma que me pasó de noche en su momento) y en las sillas sentadas unas 24 personas, escuchando como zombies lo que el tranza bigotudo decía. La "entrevista" era más bien un curso de inducción dado por el sujeto ése a un grupo de zombies y yo. Quinta Alarma.

Me senté a darles el beneficio de la duda, no sé por qué. Supongo que estaba desesperado o de plano no tenía nada que hacer.

La empresa se llama Greca. Se dedican a dos cosas, primordialmente. Una de ellas es dar capacitación a otras empresas acerca de trabajo en equipo y mamadas de ésas. Básicamente si tú tienes una empresa y tus empleados apestan horriblemente, mas no literalmente, le hablas a Greca para que tomen a tus empleados mierda y te regresen unos modelos de productividad y buen olor (de nuevo, no literalmente). El segundo rubro de trabajo de Greca es que venden cosméticos. Así es, damas y caballeros, una respetadísima empresa que no solo capacita a tus empleados para que sean más rápidos, más inteligentes y huelan mejor sino que además los hace más bellos y de mejor olor (ahora sí, literalmente). Sexta alarma.

Y a partir de que dice esto y antes de que cualquiera de los zombies logre pensar en lo ridículo de la idea, el sujeto del bigote y la corbata de señora pasa a mencionar al menos diez ejemplos de empresas que se dedican a hacer dos cosas a la vez, llevando cada ejemplo hasta las últimas consecuencias. Sólo para ejemplificar:

"A ver... a qué se dedica Marinela? (Todos contestan como zombies "A vender galletas"... enserio, como zombies, al unísono, sin voz propia ni tono ni nada). Sí, pero no sólo vende esos productos. Porque sí, Marinela vende galletas, por ejemplo los polvorones, las canelitas, las x, las y, los w, los z (y procede a dar todos los ejemplos, por lo cual dejan de ser ejemplos y se convierten en una lista...). Pero además de venderlos y repartirlos, los produce, o no? Sí o no Marinela produce esos productos? ("Sí", contesta la nación de zombies). Ven? Marinela se dedica a hacer DOS cosas y a nadie le parece raro, entonces por qué les parece raro que nosotros demos capacitación y vendamos cosméticos? No tiene nada de raro, es lo más normal!"... y procede con sus n-mil ejemplos más, hasta que llega a uno particularmente molesto:

"A ver, a qué se dedica HSBC? Y procede a preguntar a los zombies, UNO POR UNO, su opinión sobre los negocios que HSBC conduce. Las respuestas van desde que guarda dinero hasta que da crédito, pasando por todo lo intermedio). Sí, sí, pero qué vende, en general? Digo, sí vende todo lo que me dijeron, pero qué vende? Qué vende? Qué vende? Qué vende? (sí, se repetía mucho)". Hasta que algún ingrato fue a contestar "Productos financieros" fue que el muy animal se calló y prosiguió al siguiente ejemplo. Notemos que este ejemplo no tiene nada que ver con lo que en realidad quiere ejemplificar...

El sujeto prosigue a decirnos que, así como Marinela, que tiene los departamentos de contabilidad, administración, producción, ventas, etc., y como CocaCola, que tiene departamentos de investigación, contabilidad, administración, producción, etc., y miles de ejemplos más y todos los departamentos que cada ejemplo tiene, nos dice que Greca, la cual, por cierto (olvidé mencionarlo antes), tiene sedes en al menos 20 ciudades grandes de México, que Greca tiene varios departamentos y que, a pesar de que hay puestos para dar Capacitación y para Ventas de Cosméticos, ustedes (nosotros) no van a hacer nada de eso. "A ver -dice-, qué es lo que no van a hacer?" Y sorprendentemente los zombies contestan "Vender o Capacitar"!!!! Pinches Zombies... lástima que no tenía una sierra eléctrica para eliminarlos a todos. "Entonces, qué no van a hacer ustedes?" Vender o Capacitar, repiten los zombies.

Y bueno, para no hacerla todavía más larga, pasaré a la Séptima alarma.

El nombre del puesto al que aspirábamos era "Supervisor Máster". Séptima alarma. Digo, enserio, quién le pone supervisor máster a un puesto que no requiere de absolutamente ningún conocimiento ni experiencia ni longitud? Porrrrr favor!

Durante todo el tiempo que el sujeto de la corbata florida y oscura nos explicaba las que serían nuestras funciones como Supervisores Máster, yo estaba pensando en las desventuras del Chihuahua, la estafa de los perfumes y otras cosas de esa índole.

En resumen, nuestras ocupaciones serían las siguientes: Recibir llamadas, concertar citas, entrevistar gente, elegir a los buenos, reclutarlos y supervisarlos. Todo esto para llenar su departamento de Administración, al cual no pertenecemos, con sangre nueva, porque, al parecer, Greca está en una expansión tan desmesurada que necesita de al menos 15 supervisores máster que recluten gente para llenar su departamento administrativo.

Mientras el sujeto repetía por n-ésima vez nuestras responsabilidades yo me puse a hacer cuentas. 15 personas, recibiendo, digamos, unas 10 llamadas al día, concertando, por tanto, 10 citas al día y asistiendo a ellas. Supongamos que de cada 100 cabrones, contratas a 1. No sé por qué, pero supongamos eso. Cada décimo día, entonces, un supervisor máster contrataría a una persona. Lo que significa que al día, entre los 15, se contratarían 1.5 personas para administración. En un mes ya tienes 45 personas en el departamento de administración. Supuestamente éste era un puesto permanente... así que hay algo raro aquí. Gato encerrado, mojado y maloliente. Octava Alarma. Para ésta, ya estaba despierto y suspicaz.

Dos sujetos levantaron la mano anteriormente para hacer una pregunta, pero el sujeto les dijo que las preguntas al final, así que guardé mi pregunta para el final. El final se dió y el sujeto, sin despedirse ni nada, salió de la habitación. Ja!

Así entra el apacible sujeto de la calva para aplicarnos un examen psicométrico. Valiente test, de 30 segundos con preguntas idiotas. Casi casi te preguntan "Vas a ser un buen empleado? Sí/No/No sé"...

Al final se va también sin despedirse y me eligen para pasar a capacitación, junto con las otras 24 personas que estaban ahí, salvo 3 que no quisieron. Es decir que de cada 100 vamos a contratar a 1 para administración, pero para RH eligen a 22 de 25... Novena Alarma.

Aún dándoles el beneficio de la duda, decido presentarme a capacitación. El día anterior a que comenzara, es decir, el domingo, decidí buscar Greca en internet para apaciguar mis dudas y sospechas. Entro a google y pongo Greca. Me aparecen miles de páginas con "Grecia". Pinche google idiota. Le pongo entonces "Greca -Grecia" y finalmente, la empresa con al menos 20 sedes en ciudades importantes NO APARECE. Nada referente a greca ni ninguna variante. Greca.No.Existe. Décima y penúltima alarma.

Al diablo con el beneficio de la duda. No fui a capacitación y estoy feliz por no haber ido.

Unos días después volví a comprar el periódico y comencé a hacer llamadas a diferentes anuncios sólo para darme cuenta de que todos eran de Greca. Y claro, para darme cuenta de esto tuve que concertar citas falsas para que me dijeran que estaban en Médicos 119. Todos de Médicos 119. Conté al menos 3 teléfonos distintos que eran todos de lo mismo y algunos otros anuncios eran obviamente también parte de esa estafa, pero a ésos no llamé para comprobar.



Mes y medio después, hace como tres días, veo el periódico y los anuncios siguen ahí, prometiendo miles a la semana, con los mismos números de teléfono y los mismos nombres. Estafa.

Ahora estoy de maestro y me falta dinero. Sigo buscando trabajo y no encuentro nada interesante. Estúpido greca.

Todavía me pregunto cuál será la estafa.

sábado, octubre 04, 2008

De la CFE, el sur y otras cosas malas

El día de hoy me levanté con la fuerte convicción de pagar la luz. El día de ayer también me levanté con esa convicción, casi igual de fuerte, pero eventos más allá de mi control, como el calentamiento global, el hambre y el hecho de que me quedé dormido en la tarde, me impidieron llevar a cabo semejante hazaña.

Dado que me dormí a las 3am, supuse que, de dejarme al libre albeldrío de la parte de mí que decide cuándo levantarse, me levantaría muy tarde, por lo que puse en el celular la alarma que siempre me ha parecido tan molesta (uno de los tonos de telcel que no entiendo por qué alguien en su sano juicio querría escuchar cada que alguien le habla, a menos que siempre le hablen cobradores y el sentimiento adverso deba venir con anticipación) para despertarme a las 10:30. Dicho y hecho, me despertó con ese sentimiento de angustia y ese mal sabor de boca tan característicos de cuando se te despierta de una manera desagradable.

Me levanté, deambulé por el departamento unos minutos, me "peiné" y salí a la aventura, sabiendo que de regreso me esperaría un delicioso desayuno de huevos con machaca y tortillas de harina, sin siquiera pensar en el pequeño detalle de que, en realidad, al llegar tendría que prepararme dicho desayuno por mí mismo... la ignorancia es tan bella a veces. De estar en Hermosillo, habría manejado 10 minutos o caminado 15 para llegar al edificio con n cfemáticos listos para ser utilizados, algunos desde el auto, algunos dentro de una habitación refrigerada, con una fuente y plantas, todo bien bonito. No estando en Hermosillo, sin embargo, tuve que manejar como 20 minutos para llegar al centro, circular por las calles de éste por 15 minutos más hasta llegar a un lugar, como a 15 minutos del banco al que tenía que ir, estacionarme y caminar esos 15 minutos. Hacer fila de otros 15 minutos en el mugre cajero para que el muy imbécil me dijera que mi Nip estaba mal! No sé cómo se atreve! Lo volví a escribir y se dio cuenta de su error, así que me dio mi dinero.

Me he estado dando cuenta de mi poca tolerancia hacia las señoras. Hablo de esas señoras cincuentonas, bajas de estatura, aún más bajas de intelecto y con un peinado abultado, vestidas con ropas de varios colores, todos oscuros y opacos, el cabello teñido y una cara de que la vida las ha tratado muy mal o muy bien, que siempre tienen que estar metiendo su nariz en todas partes, TODAS PARTES! Supongo que los maridos no se quejan tanto. Pues había una de ésas frente a mí en la fila del cajero de HSBC (cabe mencionar que aquí en SAn Luis hay muy pocos HSBC, a diferencia de Hermosillo, donde abundan como carretas de tacos, expendios, oxxos y prostitutas en el centro por las noches) y la tipa a cada rato iba y se asomaba al cajero para ver qué estaba sucediendo. No sé para qué, si la fila estaba avanzando velozmente... me irritaba. Al final, entró ella, hizo algo en el cajero y se regresó, sin dinero ni nada, por lo que sospeché que el cajero no servía. Cuando le pregunté si servía, me dijo "Es que mi tarjeta está vencida". Usé el cajero, todo bien (excepto que se atrevió a sugerir que existía la posibilidad, aunque remota y ridícula, de que yo hubiera cometido lo que muchos podrían considerar un error al escribir mi nip, pero que yo sólo consideraría, en el supuesto de que hubiera sucedido, sólo una curiosidad más de mi personalidad). Saqué el dinero y cuando iba yo saliendo del cajero, la tipita ésta iba entrando y me dijo nomás "ah, no está vencida". Decidí ignorarla, no sin antes hacer un ademán de "ah" y dirigirle una leve sonrisa.

10 minutos más de camino hacia el cfemático y veo que hay una fila ENORME. Estúpida gente con sus fuertes convicciones de pagar la luz el mismo día que yo. Como una pequeña nota cultural de relevancia menor a cualquier cosa que diga el Mono (si es que es eso posible), esta oficina de la CFE es la cosa más HORRIBLE que he visto en mi vida. Bueno, en realidad una vez vi una tipa que era más horrible, cuando era yo niño, tanto que en cuanto la vi me dije a mí mismo "Mimismo, ésa es la mujer más horrible del planeta". Hasta el día de hoy no he visto una sola tipa que me haga pensar eso, así que, aunque no recuerde a la tipa que tan graciosamente catalogué, supongo que era considerablemente más horrible que cualquier doña sudorosa del centro de Hermosillo. Como iba diciendo, esa oficina es horrible. Tiene una iluminación mucho peor que el departamento de Ricardo, con los techos altos y jodidos de humedad, paredes divisorias de tablarroca que en algún momento, todas que en el pináculo de sus existencias fueron blancas pero que ahora son tan blancas como un vestido de novia después de que la novia recuperó la vista milagrosamente durante la boda, vio por primera vez lo horrible que estaba el wey y vomitó sobre sí misma. Manchadas de cuantamadre se te pueda ocurrir, con un piso horrible y opaco, unas sillas que dan lástima y al final de un pasillo largo, unas cajeras horribles y miserables que odian sus vidas y que están peor iluminadas todavía. Curioso que después de 20 minutos de fila llegas a una parte del pasillo en la que ves un letrerote con una serie de tiempos máximos de espera. Cosas como "Si se va la luz en tu casa, espera de 2 horas para que lleguemos, Si contratas servicio de luz en tu casa, espera de 2 días para que la conectemos" y mamadas así. Por puro ocio uno las lee todas y llega a una muy graciosa: "Tiempo máximo de espera en fila: 15 minutos".

Bueno, divagaciones aparte, antes de ese pasillo y todo lo que antes describí está un cuarto grande, igual de feo, con unas 7 máquinas Cfemático y otras 3 que son para ponerte en contacto con alguien de la CFE con pantallas touchscreen y micrófonos y toda la onda. Pues hoy que llegué, de los 7 cfemáticos, sólo UNO estaba funcionando y es por ello que la fila simple y sencillamente no fluía. Dada mi carencia de prisa, decidí hacer fila como gente civilizada, o al menos fingiendo serlo. Después de unos 5 minutos me pongo a ver las máquinas que de seguro datan de los ochentas, todas con un bello letrero de "Fuera de servicio/out of service". Out of service. Por qué en inglés? No sé, si estando tan al sur casi no hay angloparlantes. Mi hipótesis es que el que los escribió se sentía especial por hablar inglés pero nadie siquiera se daba cuenta, así que decidió hacer eso para llamar la atención. Junto a este letrero, en algunas máquinas (las que databan de los ochentas) había letreros de "No acepta billetes de 20 y 50 nuevos". En algunas además había otro que decía "Sólo pago exacto. No da cambio". "No da cambio", las palabras resuenan en mi cabeza y en mi billetera con puros billetes de 200. No.Da.Cambio. Maldita sea! Decido ir a ver la única máquina que estaba funcionando y decía exactamente lo mismo, que no daba cambio! Ok, fracaso. Me salgo de la fila y derrotado me dirijo el auto, pero un rayo de esperanza brilla en el horizonte. En realidad cruzando la calle, pero como había edificios altos del otro lado de la calle que no me dejaban ver más allá, ése era el horizonte. "Puede pagar sus recibos CFE aquí". Entro al Aquí mencionado y sólo veo cómo el rayo de luz se desvanece rápidamente pues al preguntar si podía pagar ahí me contestó que no porque mi recibo estaba vencido, que tenía que ser en el cfemático. -Tienes feria de 200? -No -Ok... 15 minutos de vuelta al auto, 10 minutos de vuelta a la casa (de regreso tardé menos, sí), 10 minutos a comprar tortillas.

Mi humor, curiosamente, no se había visto afectado de ninguna manera. Seguía tan amargado y suicidohomicida como cuando me levanté. Pero mientras voy por las tortillas, aún manejando, en una glorieta un imbécil en una pickup negra se mete bruscamente frente a mí, así que le pito (lo cual no tiene ninguna conotación homosexual). Nuestra conversación, con puros ademanes y viéndonos a través de su espejo lateral, fue como sigue:

Yo: *peeeep*
Imbécil macho pococerebro penepequeño: Qué?!
Yo, sabiendo que era mi oportunidad para hacerlo enojar: Qué de qué?!
Imbécil macho pococerebro penepequeño malhumorado y a punto de estallar: Vete a la verga!!!! *ësto lo dijo pintándome el dedo*
Yo, genial como siempre: Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja.

Del viaje a las tortillas después de eso no hay nada que platicar.

Como epílogo he de mencionar que llegué a la casa y me metí a la página de la CFE para buscar algún otro cajero (ya tengo feria para pagar exacto) que no implique ir al centro, sólo para darme cuenta de que los únicos 3 puntos para pagar de la CFE están a menos de 5 minutos manejando los unos de los otros, todos cerca del centro y de seguro todos HORRIBLES!. Extraño Hermosillo con sus centros CFE bonitos y diseñados por una mujer (chiste local, aunque no fue chiste) y a 15 minutos caminando de mi casa.

Al menos voy a comer machaca.

sábado, septiembre 06, 2008

Hoy sí tengo tiempo...

... así que decidí ser breve.


La soledad me acosa, como siempre lo ha hecho, desde que tengo memoria. Hoy, sin embargo, me doy cuenta de que comienza a afectarme. No me siento mal, no me siento molesto, ni triste ni nada. No tengo sentimientos adversos por mi estado actual y eso es lo que me preocupa.

Hoy me levanté sabiendo que, como ayer y antier (exceptuando a mis alumnos y la ocasional plática en el pasillo con mis compañeros), pasaría el día solo y la idea me agradó. He entrado en una fase autosustentable de la soledad de la que es difícil salir. En esta fase, mi soledad me hace repetirme "Qué bueno que estoy solo, así me gusta. No me gustaría ser como ésos que siempre salen con gente, preocupándome por mis amigos y por mis actividades" (referencia a Un Mundo Feliz que, contrario a mi comportamiento usual de dejar que mis referencias a libros, películas y canciones pasen inadvertidas por la mayoría, quiero que se note) y cada momento que pase estaré más feliz de estar solo.

Hoy me di cuenta de esto pero sé que entré en este estado desde que estaba en Hermosillo, por allá en Mayo o Junio. ¿Cómo sé que desde entonces? Fácil. Punto. (jaja). Estando en Hermosillo vi a muy pocas personas e incluso me pesaba ver a esas pocas. Se lo atribuí al hecho de que Hermosillo me deprime, pero creo que esa vez fue más que eso. Desde entonces no he hablado con casi nadie. Algunos de mis amigos me hablan al celular y les contesto gustoso, pero nunca les llamo yo.

Estoy solo y por ello estoy agusto. Espero poder salir de esto.

jueves, agosto 14, 2008

Sobre la violencia, los videojuegos y Scooby-do(obidi doo)

Hace unos minutos leí una noticia de que en Alemania, a partir de... hace poco... oficialmente se considera a los videojuegos como parte de la cultura. Esto a raíz de que finalmente la asociación de fabricantes de videojuegos del país se incorporó a la secretaría de cultura, o algo por el estilo (link al final del post).

Un triunfo para la comunidad de videojuegos, supongo. Pero eso no es lo interesante. Lo interesante es que, como discurso de derrota (como cuando los villanos dicen "Volveré" o "Pagarás por esto" o "Todo por culpa de esos adolescentes entrometidos y su perro idiota!", o bien, un más refinado "Al cabo y que ni quería conquistar el mundo..."), la noticia dice, y cito: "La decisión resultó controvertida sobre todo por el alto contenido bélico de muchos de los juegos, lo que hace que su inclusión en el ámbito cultural signifique una tácita aprobación de la violencia.". Y con esto entro en un tema cuyo tratamiento usual siempre me ha molestado: La violencia en los videojuegos.

Hay quienes recuerdan a los videojuegos por sus escenas GORE tan bellas y detalladas, llenas de chorros de sangre que manchan las sábanas, intestinos que caen al suelo más allá de las manos del dueño que desesperadamente intenta metérselos de vuelta con el afán de poder ir a cagar una vez más antes de morir, bravos caballeros atravesando con una espada a dos o tres oponentes a la vez, regicidios pintorezcos con decapitaciones y ahorcamientos, reyes asesinando a una esposa tras otra por no darles un primogénito varón, mujeres atadas a un palo y quemadas vivas, etc.

Las personas que recuerdan videojuegos por eso que describí antes son unas idiotas, porque ninguna de esas escenas viene de un videojuego, sino de, respectivamente, vida real, película y libro (no relacionados entre sí), un mural en alguna parte del sur del país, historia real, historia real, historia real.

Claro, las películas tienen clasificaciones, de tal manera que, en principio, un niño no tiene acceso al contenido de las películas para adultos, ni viceversa (ver disney hace estragos en la mente de un adulto... he visto a buenas mentes caer por esto mismo, cuidado), lo cual es mentira, claro está, pero eso no es culpa de la industria. Quién podría olvidar películas como Viernes 13, Halloween y pendejadas de esa índole, o series tan famosas, sangrientas y llenas de sufrimiento como ER, Strong Medicine, Dos mujeres y un camino y los Teletubbies. El cine, sin embargo, es considerado cultura.

De las pinturas no hay mucho qué decir, o más bien hay demasiado qué decir, pero yo no podría decirlo. Las escenas más violentas, sangrientas, crueles y por demás nudistas las he visto en pinturas. La imaginación y las habilidades de los pintores de la edad media, por dar un ejemplo, van mucho más allá del realismo de los juegos tridimensionales. Mujeres violadas y mutiladas por enjambres de hombres, gente decapitada, hombres desmembrados, personas sin brazos o piernas, pinturas muy específicas y detalladas de escenas sangrientas de la guerra, todas exhibidas como lo más grande del arte de ciertas épocas en museos a los que los adultos alientan a los niños a ir y de los cuales deben aprender! Aprender!! (sólo para darle dramatismo a un texto otherwise aburrido).

Los libros... qué decir de los libros! Libros en los que se detallan asesinatos hasta el más íntimo detalle sobre la punta del pene del sujeto que estaba viendo al asesino descuartizar a su víctima desde la ventana del granero mientras se masturbaba (la víctima) y los demás reían macabramente, también masturbándose y, curiosamente, también macabramente. O quizá eso lo soñé. Historias en las que un sujeto con un agujero en la garganta planea y ejecuta una secuencia de eventos con la única intención de vengarse de los dos sujetos que asesinaron a su padre, para lo cual usa a una tipa que seduce y se tira a los dos (no en un trío, sino por separado, en varias ocasiones, estando los dos conscientes de lo que sucedía) durante meses con el único propósito de llevarlos a una casa y asesinarlos brutalmente. Juro que esto sí lo leí en un libro y no tiene NADA que ver con el Tycho (bueno, habría que preguntarle al autor del libro... algunos encuentran musas en lugares muy extraños). Curiosamente los únicos libros betados son aquéllos con mensajes proselitistas o, de plano, anarquistas.

Y de los videojuegos ni hablar! Es casi increíble la cantidad de sangre, crueldad y sexo que existe en juegos que se han convertido en clásicos de todos los tiempos, como Pacman, no conforme con acaparar toda la comida que existe en un lugar, que debería alcanzar para todos pero éste, siendo un obeso adicto a la comida (por Dios, es esférico!), decide que no es suficiente ni para sí mismo, así que no conforme con acaparar toda la comida, se vuelve después en contra de sus habitantes DEVORÁNDOLOS VIVOS! Ni hablar de ese juego sobre exclavitud, condiciones subhumanas y una política de igualdad en la miseria donde no se hace diferencia entre morado, amarillo o rojo, todos son igualmente despreciables y merecen pudrirse en un cuarto oscuro, acomodados de la manera más eficiente posible para que puedas acomodar más y más, tu almacén de esclavos nunca se llene (pues los cadáveres son devorados por los que aún viven, pese a que están en avanzado estado de descomposición (como el Tycho)) y así acumular puntos y puntos y más puntos, pudiendo así, en algunas variantes del juego, desvestir a las hembras de la aldea y, en tu mente, entrar en actividades lascivas con ellas. Hablo, obviamente, del terrible tetris. Esos productores de videojuegos no respetan nada! No existe nada sagrado ante sus ojos. Y claro, está el asunto de que los videojuegos no tienen ningún tipo de control parental y los padres no tienen ni la más remota posibilidad de saber cuál juego es adecuado para su hijos y... ok, no, ya basta! El sarcasmo tiene sus límites.



La diferencia entre los videojuegos y todo lo antes mencionado es, claro está, la interactividad. Tú decides qué sucede y cómo sucede, eres parte de la acción de una manera particularmente directa y... qué importa eso? La televisión me ha enseñado más sobre cómo asesinar a un hombre que los videojuegos. Los libros me han enseñado más sobre cosas sexuales y por demás perversas que los videojuegos (y eso que no leo pornografía... aún) y sobre actos despiadados, crueles, viles, traicioneros, bajos, asquerosos y más allá de la imaginación del hombre común tengo en mi mente lo que me enseñaron en la primaria y secundaria sobre la historia humana.

Mi teoría es que el problema con los videojuegos es que son mayoritariamente para jóvenes. Los jóvenes los juegan y los jóvenes se descarrilan, pierden el control y terminan violando a lAs jóvenes, mientras un sujeto observa desde la ventana del granero mientras todos se masturban y ríen macabramente. OBVIAMENTE no es culpa de la falta de atención, el maltrato y la ausencia de vocación (como bien dice Serrat) de los padres, no, no, no, es todo culpa de los videojuegos, el rock y las drogas (nótese que muchas personas que conozco, incluyéndome, le hemos entrado a las tres y, que yo sepa, ninguno de ellos ha cometido actos extraños, aunque de seguro sí se han masturbado macabramente).

Hasta coraje me da ir a una tienda y oir a un grupo de morritos decir "Yo tengo ése, yo también, yo también, yo también", cuando "ése" es Rated M, Mature +17. Pinches padres idiotas, todo es su culpa. Obviamente si el juego se llama "Assassins and rapists go amok ravaging the streets of London with their guns and dicks" no se lo debes comprar a tu hijo de 8 años...


Como si no tuviera nada que hacer en este momento (en ESTE momento sí tengo algo que hacer, y no es escribir pendejadas).


Noticia sobre videojuegos en alemania

lunes, julio 28, 2008

In media res

Hoy es Miércoles. Como cada mañana de cada tercer día, decido ir a correr al parque de noche, cuando las sombras esconden la fealdad del mundo y los matices de las pobres luces del alumbrado público hacen del parque un lugar tan tétrico que los mismos murciélagos que de día lo habitan deciden irse a un lugar más alegre a pernoctar en su habitual caza de insectos. Yo no soy un murciélago, aunque vivo de noche, duermo de día y de vez en cuando chupo sangre del cuello de algunas señoritas que se dicen mis amigas.

Por los lúgubres parajes del parque, entre los árboles, un viento sombrío y frío sopla contra mi rostro y me calienta el corazón. Estoy corriendo, sudándome las axilas y el pecho, con el retumbar sonoro e imponente de mi propio corazón sobre mis oídos, con mis sentidos concentrados en un mundo más allá de éste, donde el parque es alegre, los murciélagos tienen amigos y los insectos se reproducen sin cota alguna.

La tierra está húmeda porque ha estado lloviendo y mis pies se llenan de un lodo que se agarra fuertemente a las fibras sintéticas de mi amargo calzado. Siéndome imposible limpiar mis tenis de ese lodo que inevitablemente se ase de ellos, periódicamente he de cambiarlos por unos nuevos, o retomar algunos viejos que el tiempo se ha encargado de limpiar. El salado olor de la tierra mojada llena mis pulmones y me impulsa a seguir. Cuando volteo hacia atrás veo mi Martes con aroma a azar y, un poco más allá, ligeramente borroso, me llega la luz de un Lunes pasado hace años y que nunca volverá. Mi semana comenzó bien, pero de alguna manera se las ingenió para empeorar catastróficamente hasta que, cansado del día anterior, me levanté hoy Miércoles con la intención de desasirme de todo lo que me vincula al fatídico Martes y hasta ahora nada ha salido bien.

Corro cada vez más rápidamente, cruzándome en el camino con los viejos corredores que solía toparme los Martes, que me ven y me sonríen y me dicen cuánto me extrañan y me preguntan cuándo volveré y cómo estoy y qué ha sido de mi vida. Admito que en un tiempo de mi vida, era divertido toparme con esos corredores Marcianos y correr a su lado, mientras podían aguantarme el paso, pero eso está ya en el pasado y ahora me los encuentro corriendo en sentido opuesto, alejándose infinitamente de mí en lo que pensé era un circuito cerrado alrededor del parque.

A lo lejos, por la vereda que recorro, se cruza en mi mirada un objeto de increíble belleza. Alto, fuerte, poderoso se irgue un árbol con sus otoñales ramas casi calvas sugiriéndome cosas perversas. Me habla en un lenguaje que sólo yo puedo entender y me susurra mensajes que a nadie puedo explicar. Su gris tronco que corta las nubes contrasta con el azul-casi-negro del cielo turbio de este Miércoles veraniego de mi vida y cobra vida cada vez que un relámpago ilumina presuroso el paisaje que ahora cae sobre mi cabeza, gota a gota, como diciéndome que es hora de ir a casa. Pero el mensaje pasa de largo, pues mis sentidos han pasado de aquel mundo sobrio de sombras y colores en los que se encontraban, felices, para entrar a éste, lúgubre y sombrío como mi parque, pero con una belleza que jamás había visto.

El árbol me seduce, doblando sus dedos en una forma provocadora, atrayéndome hacia él con dulces promesas de fríos pasares, sus raíces acarician mis pies a cada paso que doy y cerca de la tierra se abre su boca, lanzando bocanadas de un humo blanco y exquisitamente perfumado que oscurese el camino y nubla mi vista. Sus rojizas hojas que con fuerza se aferran a las débiles ramas que invitan al invierno crujen y el sonido me enajena más allá de mi control.

Fuera de control sigo corriendo; mi cuerpo sigue corriendo, aunque mi mente ha encontrado ya el lugar al que con tantas ansias he estado corriendo toda mi vida. Un pie, después del anterior y antes del siguiente, toca el suelo donde las raíces están esperando para acariciarlo, hasta que finalmente, lo que parecía ser el pie derecho se encuentra con que ya el suelo ha escapado de él.

De pronto me encuentro cayendo por un precipicio que me apetece no tiene fondo y mi cuerpo, aceptando el destino que me espera, se relaja. Cabeza abajo voy cayendo libremente, ya sin viento, ya sin humo blanco ni hojas rojas ni dedos grises, acompañado sólo de las gotas de cielo que junto a mí externan un etéreo “te lo dije” que me hace entrar en mí.

Finalmente es Jueves y yo, cayendo aún, me doy cuenta de que mi Miércoles no debió terminar así. No debí distraer mis ojos del camino, no debí ceder ante las dulces palabras de aquel árbol de perdición, ni respirar su humo perfumado ni disfrutar de su sinfonía de ocaso. No vale la pena que ahora sufro. Ahora, Jueves, me doy cuenta.

miércoles, abril 09, 2008

"No estuvo tan cagado el día"

Sí estuvo. Bastante.

Pati (alguien) cumplió años este domingo. Por sí solo es un acontecimiento levemente irrelevante, pero la proximidad de dichoso suceso nos dio la idea (a Ricardo, más bien) de hacer una carne asada como nunca se ha hecho una carne asada en San Luis Potosí.

De estar en Hermosillo, semejante idea sería de proporciones bíblicas, recordando carneas asadas del tamaño de bodas de Duques menores en la antigua Rusia, las celebraciones de la caída del muro a Berlín y de la colonización de Marte, todas enormes carneas asadas llevadas a cabo en Hermosillo.

Estando en San Luis, sin embargo, la idea de "una carne asada como ninguna otra" es bastante simple. Con el sólo hecho de excluir algunos elementos ya se puede hacer la mejor carne asada en la historia de la ciudad. Estos elementos incluyen arrachera, cerveza y limón (son uno solo), carbón artificial y tortillas de maíz. Algunos otros elementos se pueden omitir para mejores resultados, siendo uno de ellos, quizá de los más importantes (entre los secundarios), a los Potosinos.

Hay algo esencialmente mal con los potosinos, lo cual les impide tener una buena carne asada. La causa, me temí por unos minutos, podría ser más bien viral o bactereológico, lo cual implicaría que ya estoy contaminado, al igual -de hecho en menor medida- que Ricardo.

Hay que hacer las cosas de una manera simple, sin apelar a recursos elaborados que prometen compensar la mala calidad de la materia prima. Hay que, en su lugar, conseguir buena materia prima. Diezmillo de 70 pesos el kilo del Costco era el candidato perfecto para el papel. Como buen amigo que soy, tenía que probar el material antes de aprobarlo y llevarlo al destino final. Por ello, un día antes, me hice un platillo por demás elaborado cuyos pormenores me tomaría años escribir, debido al carácter artístico, antropológico, culinario y altamente filosófico de dicho proceso. Los detalles, por ello, los omitiré y sólo diré que la carne era de la más alta calidad (y precio, desafortunadamente para el bolsillo de Ricarnitas) y del paso de ella por mi tracto digestivo, desde la ingesta hasta la expulsión, sólo diré que me trajo grandes placeres.

Una vez conseguida la carne (y algunos otros aditamentos necesarios, que yo no conseguí y que por ello son de menor importancia (o quizá alrevés)) y el pastel -condimento extra en la receta de un desastre-, sólo quedaba poner en acción el plan malévolo que habíamos estado hurdiendo por cuatro días ya.

Preludio: Concierto para cello y orquesta de un mexiqueque desconocido. Concierto para orquesta de Shumann. Nada particularmente interesante. El chelista del primer concierto era un sujeto extraño. Regordete con un traje que quizá le quedara bien en sus años de mozuelo, pero que después de altas concentraciones de tacos, pizzas y demás suculencias (no quiero pensar ni cuáles), había cierta incongruencia entre los volúmenes permitidos y los que realmente existían. De tal manera que me temí durante todo el concierto que un botón disidente saltara violentamente de su traje debido a las grandes presiones de su trabajo y aterrizara, aún violentamente, sobre mi ojo derecho. El izquierdo, por la anisotropía del espacio, estaba a salvo. Con gran estridencia atacaba al cello, profiriendo arcadas más violentas de lo normal, mientras su cabello, que nunca estuvo peinado, bailaba al son de las más diabólicas de las piezas infernales, su pérfida cara acariciaba el brazo del cello y su aún más pérfido cuerpo era una ofensa a todo lo que es bueno en este mundo. El wey estaba feo, pues. Tocaba muy violentamente, muy en acuerdo con la pieza que tocaba, pero sus habilidades cellísticas estaban muy por debajo de... algo...

A Schumann, en una nota aparte, lo encontré por demás aburrido.

El parque Tangamanga (textiles no asociados) es un bosque gigante al que pusieron enrejado y decidieron llamar parque y cerrar a las 7pm (ridículo!). Tiene zacate en todas partes, algunos kioscos, asadores, árboles, canchas de algunos deportes y gente feliz. Y antes de continuar debo aclarar algo: En San Luis al salir a la calle las primeras veces notas la ausencia de un ruido que tiendes a ignorar estando en Hermosillo, pero que cuando falta lo notas. Este sonido es un ligero crujir, como carne en aceite caliente, que parece estar constantemente emanando de tu piel al contacto con el sol. Es por ello que los parques, además de tener vegetación exótica, como zacate y árboles y algunos animales como salidos de la ciencia ficción barata, como ardillas, están siempre llenos de gente.

Luego, EL parque por excelencia, Tangamanga, en domingo, está, como algunos finos licántropos que se dedican en los días de luna no-llena a la filantropía, "hasta el culo". Lleno de familias felices con niños escandalosos. Los unos jugando fútbol, los lejionarios béisbol, los mohoros sólo corriendo sin rumbo y una niña sentada bien triste porque se orinó los pantalones y no quiere que nadie se entere. Pobre niña. Los asadores, obviamente, estaban acaparados y nuestra búsqueda (con las cosas de la carne asada a cuestas, excepto la sal porque somos unos idiotas) parecía no tener futuro. Rendidos nos sentamos en una banca (sin asador) y las mujeres (jaja, qué comentario tan deliciosamente machista) siguieron buscando mientras nosotros tirábamos barra y una pelota de béis. Finalmente volvieron con malas noticias y nos quedamos ahí sentados.

Sobre la obtención del asador y demás pormenores no hay mucho que decir. Basta mencionar que junto al que debió ser nuestro kiosco desde un principio pero que en su lugar estaban ocupándolo unos entes infernales cuyas vidas de seguro eran miserables y por ello debían fingir apreciar a su familia lo suficiente para salir con ellos y pasar en su compañia todo el mugre domingo, estaba el que debía ser nuestro asador. En realidad, de seguro se odian y cada momento, cada mirada, cada sonrisa, cada saludo no era más que una reafirmación a la previa declaración de odio mutuo y desinteresado, el más bello que hay. En fin... los animales del corral ya no estaban usando el asador así que se los pedimos y lo cedieron (obviamente, porque sabían lo que les esperaría de no hacerlo!!). Comenzamos a preparar todo, prendimos el carbón, picamos la verdura, pusimos la carne, notamos que no había sal, etc. Me tomo la molestia de escribir en plural pese a que yo no hice nada de eso porque una sociedad cooperativa como la que tenemos no admite individualismos.

Poco antes de que pusiéramos la carne sucedió la calamidad. Estaba yo pacíficamente junto al asador a la sombra de un árbol bastante alto, admirando las creaciones de la naturaleza, sonriendo ante la belleza de la vida que me rodea, gozando cada parte del universo que me ha tocado vivir... cuando una parte del universo en el que me ha tocado vivir salió del trasero de un pájaro y aterrizó sobre mi brazo...

En mi afan de no permitir que ciertas nimiedades (pinche pájaro con diarrea... verde...) arruinaran mi día, continué cual si no pasara nada, habiéndome escandalizado, habiendo reido, limpiado y reido de nuevo. Seguí lanzando felizmente la pelota de béisbol hasta que canséme (poco después de que por animal ésta me golpeara en el muslo, preocupantemente cerca de los testículos) y proseguí con las labores culinarias (que en mi caso se limitaban a ver a los demás trabajar en la comida mientras yo.. existía por ahí).

Luego, el Karma tocó mi hombro: sentí cómo alguien me llamaba desde atrás, tocándome el hombro dos veces con el dedo. Volteo y no hay nadie! Supongo que el karma es invisible o se mueve muy rápidamente, pero luego me doy cuenta de lo estúpido de mi suposición. Un segundo proyectil había salido de, supongo, una segunda ave despiadada y había aterrizado sobre mi puro e inocente hombro, rebotando y golpeando una segunda vez, ahora sobre mi espalda... ... Sobra decir que pasé el resto de la velada cuidándome de los pinches pájaros cerdos que no dejaban de cagarme encima!!!

Ya en la tarde, al final de la carne asada, cuando los guardias motorizados del parque recorrían el territorio asesinando a los que aún seguían ahí, pese a ser ya las 7, profiriendo palabras sagaces e hirientes disfrazadas de amabilidad como "Buenas tardes. Ya son las 7, por favor abandonen el parque (Y MUERAN!!!! AAAAAAH (gatoh)!!!)" y ofensas similares, Ricardo, refiriéndose a la calidad del día y la superación de los problemas iniciales para terminar con una carne asada como la habíamos querido, atrévese a decir "No estuvo tan cagado el día"...

Sí estuvo. Bastante.